Viernes 12 3 2010
Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) han identificado un mecanismo cerebral que facilita la motivación por el alcohol después de una amplia abstinencia. El trabajo, que se publica en la revista 'Neuron', podría abrir nuevas vías de tratamiento para esta adicción. Trabajos anteriores han sugerido que las personas, lugares y objetos asociados con el consumo de alcohol son potentes desencadenantes de la recaída y que el deseo de alcohol y drogas puede aumentar a lo largo de una abstinencia prolongada. Sin embargo, aún no están claros los mecanismos que subyacen este deseo patológico por el alcohol.
Las terapias de ablación de andrógenos, como la extirpación de la próstata, utilizadas para tratar el cáncer de próstata podrían promover de forma indirecta el desarrollo de tumores secundarios metastásicos de difícil tratamiento, según un estudio de la Universidad de California en La Jolla (Estados Unidos). Los investigadores, que publican su descubrimiento en la revista 'Nature', creen que las moléculas que participan en este proceso podrían convertirse en dianas terapéuticas para mejorar la progresión de los pacientes.
Sólo la mitad de los pacientes bajo alto riesgo de enfermedad cardiaca reciben una atención correcta para reducir sus niveles de colesterol, según un estudio de la Universidad de Schleswig Holstein en Luebeck (Alemania) que se publica en la edición digital de la revista 'European Heart Journal'. El estudio investigó la forma en la que los médicos de atención primaria evalúan los factores de riesgo de sus pacientes y otros problemas de salud cuando deciden los objetivos de reducción del colesterol y aunque la investigación se centra en doctores y pacientes alemanes, los autores creen que refleja una perspectiva similar en el resto de Europa.
Los niños con problemas de comportamiento tienen el doble de riesgo de sufrir dolor crónico al alcanzar los 45 años que aquellos que no tuvieron este tipo de problemas en la infancia, según afirma un estudio de la Universidad de Aberdeen en el Reino Unido, publicado en la revista 'Rheumatology today'. Los investigadores afirman que factores como la clase social o la aparición temprana de síntomas no están unidos a esta relación.
Los pacientes con niveles altos de colesterol y triglicéridos en la sangre presentan menos degeneración de la sustancia blanca del cerebro, lo que contradice la máxima generalizada de que el colesterol es perjudicial para la salud, según ha demostrado un estudio llevado a cabo por neurólogos del Hospital del Mar de Barcelona, publicado en la revista científica 'Stroke'. La población general de edad avanzada y con hipertensión acostumbra a sufrir dificultades en la circulación de los pequeños vasos sanguíneos cerebrales, lo que indica una degeneración de la sustancia blanca, que indica un mayor riesgo de desarrollar un deterioro cognitivo o demencia, así como una menor capacidad de recuperación después de sufrir un ictus.