El azúcar debería ser controlada, como se hace con otros productos como el alcohol o el tabaco, para proteger la salud pública. Esta es la conclusión a la que han llegado un equipo de investigadores de la University of California, San Francisco (UCSF), quienes aseguran, en un artículo publicado en 'Nature'. Los autores de este trabajo consideran que el azúcar es el 'combustible' de la actual pandemia global de obesidad y que contribuye a que 35 millones de personas mueran cada año en el mundo por enfermedades no transmisibles, como la diabetes, las enfermedades cardíacas o el cáncer. Las enfermedades no transmisibles suponen, en la actualidad, una mayor carga de enfermedad a nivel mundial que las enfermedades infecciosas, según Naciones Unidas.
Las personas que practican 'snowboard' sufren heridas con más frecuencia que los esquiadores, sobre todo las mujeres jóvenes y sin experiencia. Así lo señala un estudio realizado por investigadores del Vermont College of Medicine en Burlington (Estados Unidos), que se publica en 'American Journal of Sports Medicine'. Quienes practican 'snowboard' son más propensos a sufrir daños en las muñecas o en los hombros, mientras que los esquiadores presentan con más frecuencia heridas en el ligamento de la rodilla. Según ha explicado Robert Johnson, de la University of Vermont College of Medicine, "la tasa de heridas entre los 'snowboarders' ha variado en el tiempo, pero, en la actualidad, se mantiene por encima de la tasa de los esquiadores".
El cerebro de una persona creyente, que reza o practica algún tipo de meditación durante años presenta más actividad en los lóbulos frontales --región asociada con la atención y la recompensa-- que el de quienes no han rezado nunca, según varios estudios del director de investigación del Myrna Brind Center of Integrative Medicine, de la Universidad Thomas Jefferson (Philadelphia, EEUU), Andrew Newberg. Además, Newberg asegura a la revista American Science, que, según las investigaciones realizadas, el cerebro de una persona religiosa muestra unos niveles más altos de dopamina que los de un ateo. Debido a que la dopamina es la hormona asociada con un incremento de la atención y la motivación, el estudio revela que los creyentes presentan, en mayor medida que el resto, estos estados.
Los niños que nacen por cesárea no son más propensos a volverse obesos que aquellos nacidos por parto natural, según revela un nuevo estudio efectuado en Brasil y publicados en 'American Journal of Clinical Nutrition'. Una investigación brasileña previa habían hallado una relación entre el peso excesivo y las cesáreas, lo que llevó a muchos científicos a sugerir que no estar expuesto a las bacterias presentes en el canal de parto podría hacer engordar a los chicos en el futuro. Pero los nuevos resultados sugieren que no sería así. Este estudio es de particular interés en Brasil, dado que en 2009 más de la mitad de los bebés nacieron por cesárea. En Estados Unidos, la cantidad de partos por cesárea ha ido en aumento durante años y actualmente superan el 30 por ciento del total de nacimientos.
Un estudio publicado en la revista 'Neuroscience' por científicos del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (Universidad Autónoma de Madrid-CSIC), demuestra cómo ciertas mutaciones en una proteína aceleran la degeneración de una zona concreta del hipocampo y conlleva un aumento en la conducta depresiva de ratones. Según ha informado la universidad, una versión mutada de la proteína Tau humana, presente en ciertas enfermedades neurodegenerativas conocidas como tauopatías, fue expresada en cantidades elevadas en el cerebro de ratones sanos. El experimento no sólo evidenció una degeneración prematura de algunas zonas cerebrales del hipocampo sino también un marcado comportamiento depresivo en los roedores.