MADRID,(SERVIMEDIA) El 80 por ciento de los pacientes con cáncer avanzado están malnutridos, según afirmó hoy la jefa de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital de La Paz de Madrid, Carmen Gómez Candela, quien subraya también que el apoyo nutricional a estos enfermos contribuye a la mejora de su estado de ánimo, por lo que debe tenerse en cuenta en los tratamientos oncológicos. Esta especialista indica en un comunicado que "en una gran mayoría de medicina oncológica se profundiza en la eficacia y eficiencia de los tratamientos y en la supervivencia del paciente, pero se pierde un poco de vista la calidad de vida".

Para poder medir el nivel de nutrición de estos enfermos, Gómez Candela recomienda una serie de indicadores que se registran mediante varios test y que recogen cuestiones como la autosuficiencia, la capacidad de autocuidado, la capacidad o no de tener una vida laboral activa, el bienestar psíquico u otros baremos físicos como el dolor, los vómitos o la diarrea que repercuten en la calidad de vida. La responsable de Nutrición de La Paz maneja "cuatro síntomas que contribuyen a una detección precoz de esa malnutrición: la falta de apetito, la sensación de saciedad, los vómitos y el estreñimiento". Los cuadros de desnutrición disminuyen la capacidad inmune del propio paciente y "la tolerancia a los tratamientos de quimioterapia y radioterapia es menor", subraya Gómez Candela. "Los enfermos responden peor, toleran menos dosis y sufren más los efectos secundarios". En cirugía, la desnutrición "influye hasta el punto de que, en algunos casos, ha de retrasarse la intervención para mejorar el estado nutricional del enfermo y todo esto encarece los costes del tratamiento", continúa esta experta. Algunos estudios estiman que el tratamiento de un paciente oncológico con desnutrición puede costar "el doble o, incluso, el triple", concluye la doctora Gómez Candela.