BARCELONA, (EUROPA PRESS) La investigadora del Registro Noruego de Cáncer en Oslo, Astri Syse, destacó hoy que la atención psicológica entre los pacientes que sufren cáncer y entre sus familiares es "necesaria", según extrae del estudio que presentó esta semana en Barcelona. ste muestra que cánceres como el de testículo o el de cuello de útero pueden aumentar las posibilidades de divorcio entre un 20% y un 40%, respectivamente.

Según explicó Syse a Europa Press, "la comunicación es importante para afrontar el cáncer". Sus investigaciones determinan que las rupturas matrimoniales suelen darse más entre las personas jóvenes y de "clases sociales más bajas". Sin embargo, consideró que "todas las parejas necesitan mejorar la comunicación en caso de diagnosticarse un cáncer", a pesar de que algunos tipos, como el de pulmón o la leucemia, registran comparativamente menos divorcios que el resto de la sociedad. Syse consideró que la terapia familiar es algo "nuevo", ya que "no hace tantos años que se da atención psicológica al enfermo", pero recordó que el resto de miembros de la familia "también sufren la enfermedad", aunque de otro modo. A las opiniones de Syse, expresadas durante la XVI European Cancer Conference de Barcelona (ECCO 14), se suman la de otros expertos que participaron en el congreso. Una de ellos es la investigadora del Centro Médico Universitario de Groningen (Países Bajos), Gea Huizinga. La científica explicó que casi el 30% de los adolescentes hijos de enfermos de cáncer presentan estrés postraumático, mientras que los padres "parecen subestimar sus problemas", según muestra la investigación que presentó esta semana en el ECCO 14. AYUDA DE PROFESIONALES. Huizinga señaló la "importancia" de que los adolescentes reciban atención psicológica tras el diagnóstico de cáncer en uno de los miembros de la familia, ya que los padres no son "conscientes de la magnitud del problema" de sus hijos. Apuntó que "los profesionales médicos deben tomar conciencia de la prevalencia de los síntomas de estrés postraumático en los hijos de un progenitor con cáncer" y aseguró que a los padres les "ayudaría disponer de información sobre las reacciones de los hijos y sobre la manera de buscar ayuda profesional". Además, explicó que los hijos de padres con cáncer "se sienten solos y diferentes a sus amigos". Así, aunque "necesitan ayuda para superar lo que sienten, se esfuerzan en parecer invisibles". El "peor de los casos", según explicó, se da entre las chicas cuya madre sufre cáncer.