La Habana, (EFE).- El presidente de la organización no gubernamental Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC), el oncólogo suizo Franco Cavalli, considera que la situación de esta enfermedad en el mundo es "desesperante" y pidió mayor apoyo de los gobiernos.  "En verdad la situación actual del cáncer en el mundo es desesperante y constituye un enorme desafío, sobre todo en el Tercer Mundo, aunque es oportuno aclarar que se ven algunos rayos de esperanza", indicó Cavalli en una entrevista concedida al diario oficial cubano "Juventud Rebelde".

El presidente de la ONG, con base en Ginebra, dijo que el cáncer provoca hoy más muertos que la tuberculosis, la malaria y el SIDA juntos. Afirmó que en los próximos años habrá más enfermos de cáncer debido a la explosión demográfica y que, en el Tercer Mundo, en la medida en que haya mayor supervivencia, los casos de este mal serán más numerosos. "Hemos intentado influir sobre los poderosos para que se luche contra el cáncer y no lo hemos logrado. Los gobiernos deben priorizar la atención a este flagelo. Nuestra misión es que en los próximos diez años todos los países tengan un proyecto encaminado a ello", manifestó. Indicó que en 2030 la cifra de muertos de cáncer podría ascender a 18 millones frente a los 10 millones de 2000. Cavalli señaló que en los países subdesarrollados a los tumores vinculados con las enfermedades de la pobreza, como los de cuello de útero, esófago e hígado, se sumarán los asociados con el estilo de vida occidental como el de mama, pulmón, colo-rectal y de próstata. En ese sentido, subrayó que en los países pobres prácticamente no hay prevención primaria y que, pese a tener un 70 por ciento de los enfermos del mundo, sólo dispone de un tercio de los servicios de radioterapia. El oncólogo suizo también se refirió al costo de los tratamientos que hace que "un buen número de países subdesarrollados" no puedan acceder a las drogas disponibles. Destacó que dos multinacionales han puesto en el mercado una vacuna contra el virus del papiloma, que en países como Suiza costará unos 500 dólares y que podría venderse en solo 50 en países de escasos recursos, un precio, dijo no obstante, "también demasiado alto para y prohibitivo para la (gente que vive en la) pobreza".EFE