Es necesario "aprender el uno del otro" y adoptar una comunicación "de mente abierta" porque aunque los sistemas europeo y estadounidense son "similares" hay que aprovechar esta oportunidad para "acercarlos".
Kuneva y Nord se reunieron hoy en la sede de la Comisión Europea en Bruselas en el marco de unas negociaciones dirigidas precisamente a esa armonización que ambas defendieron. En declaraciones a los periodistas, la estadounidense reconoció "diferencias" entre los sistemas europeo y estadounidense, pero consideró que se debe a las diferentes formas de organización que tienen. A pesar de la dificultad de cambiar las respectivas regulaciones ya existentes en materia de seguridad del consumidor, Nord dijo que es su "responsabilidad" hacerlo e insistió en la necesidad de "avanzar juntos hacia una nueva" normativa.
Por su parte, Kuneva explicó que uno de los problemas para controlar la seguridad en los productos es la divergencia en los sistemas de Estados Unidos y Europa y por eso, dijo, apoyará la idea de un marco regulador armonizado como solución. "No deberíamos dilatar nuestras acciones ni retrasar nuestro mensaje", insistió, "y continuaremos acercando posturas".
En este sentido, anunciaron que las delegaciones europea y norteamericana viajarán a China los próximos meses de junio y septiembre para transmitir ese mensaje "común" a las autoridades del país asiático. Además, Kuneva destacó la relevancia de la Semana Europea de Seguridad de los Productos y los Consumidores, a mediados de noviembre, por ser el primer "encuentro de alto nivel" en la materia. En los actos y debates de esta Semana Europea habrá una "importante representación" estadounidense y, además, están "invitados" los socios chinos, añadió la comisaria.