Un medicamento indicado para tratar la diabetes tipo 2 que ha demostrado su efectividad para luchar contra la obesidad, al conseguir en los ensayos clínicos que nueve de cada diez personas hayan conseguido adelgazar, está disponible desde hoy en las farmacias españolas sin financiación de la Sanidad Pública.

Se trata de liraglutida, un fármaco que actúa en el control del hambre con el aumento de la saciedad, por lo que las personas que la reciben comen menos y adelgazan, según ha explicado la jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Susana Monereo, en la presentación del fármaco en España.

Monereo ha destacado que la obesidad en España es un problema de “gran magnitud” ya que afecta a cerca del 21 % de la población y además si a los afectados por esta enfermedad crónica se les suman los que tienen sobrepeso el resultado es que más del 50 % de los españoles tiene exceso de peso.

El director del departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica de Navarra, Javier Salvador, ha explicado que para que este medicamento sea eficaz es “imprescindible” que el paciente siga un plan de alimentación personalizado, haga ejercicio y en la medida de lo posible tenga motivación psicológica adecuada.

El fármaco, para el que se necesita prescripción médica y se administra por vía subcutánea de forma diaria y puede provocar náuseas al comienzo del tratamiento, “aprovecha un mecanismo fisiológico de saciedad”.

En concreto, es un análogo del GLP-1 que tiene una similitud de un 97 % con el GLP-1 humano, una hormona natural del organismo que se segrega en el intestino delgado como respuesta a la ingesta de alimentos y aumenta la sensación de plenitud y saciedad.

Esta hormona natural desaparece en la sangre muy rápido por lo que se ha diseñado el antagonista liraglutida, que permite una vida en la sangre más prolongada y una sensación de saciedad durante más tiempo.

Con una dieta equilibrada, ejercicio y el tratamiento con liraglutida, en los ensayos se consiguió que nueve de cada diez personas adelgazasen.

Respecto a que el medicamento no esté financiado por el Sistema Nacional de Salud (le cuesta al paciente unos nueve euros al día), Salvador ha indicado que la Administración debe ser consciente de que la magnitud del problema de la obesidad en España y lo que supone para los pacientes.