Washington, (EFE).- El ejercicio regular en una piscina de agua caliente puede ser un buen tratamiento para combatir los síntomas de la fibromialgia, recomiendan un médico español y uno portugués en un informe publicado hoy por la revista Arthritis Research & Therapy. Según Narcís Gusi, de la Facultad de Ciencias Deportivas de la Universidad de Extremadura en Cáceres (España) y Pablo Tomás-Carus, del Departamento de Deportes y Salud de la Universidad de Evora (Portugal), su estudio sugiere una forma eficaz de mejorar la calidad de vida de las personas que padecen ese problema. La fibromialgia es un trastorno doloroso cuyas causas se desconocen y que no tiene cura.

Se caracteriza por un fuerte dolor y sensibilidad en músculos, ligamentos y tendones, especialmente en el cuello y los hombros. Muchos de los pacientes de fibromialgia también sufren problemas de sueño, ansiedad y depresión. Esos síntomas generalmente se combaten mediante la administración de analgésicos, medicamentos antidepresivos y técnicas de relajación. Gusi y Tomás-Carus realizaron una prueba aleatoria con 33 mujeres pacientes de fibromialgia con el objetivo de encontrar un tratamiento alternativo. Diecisiete de las pacientes participaron en ejercicios supervisados en aguas templadas durante una hora tres veces a la semana durante un período de ocho meses. Las demás no llevaron a cabo ese ejercicio acuático. Según los científicos, el programa de ejercicios en el agua redujo los síntomas y mejoró la calidad de vida de las participantes. En un estudio anterior, los mismos investigadores habían demostrado que incluso un régimen corto de ejercicios podía reducir los síntomas aunque volvían una vez finalizado el programa. "La adición de un programa de ejercicios acuáticos al tratamiento rutinario de la fibromialgia en las mujeres es eficaz en función de costos. Se trata de una buena inversión de salud", señalaron los científicos en su informe. EFE