Los trabajadores mayores en Estados Unidos mueren en su puesto en una proporción mayor que los empleados en general, a pesar del descenso en la tasa de fallecimientos, según un análisis de Associated Press sobre estadísticas federales. Es una tendencia especialmente alarmante ahora que la generación de posguerra rechaza la edad tradicional de jubilación, los 65 años, y sigue trabajando.

El gobierno de Estados Unidos estima que para 2014, los trabajadores mayores supondrán el 25% del mercado laboral. Envejecer -y los cambios físicos asociados con ello-, “podrían hacer de una lesión laboral una lesión mucho más grave o una lesión posiblemente mortal”, afirmó Ken Scott, epidemiólogo del Departamento de Salud Pública de Denver. Los gerontólogos indican que entre esos cambios están el deterioro de la visión y el oído, cambios en la velocidad de respuesta, problemas de equilibrio y problemas óseos o musculares crónicos como la artritis.

En 2015, en torno al 35% de los accidentes laborales mortales afectaron a un trabajador de 55 años o más, lo que supone 1.681 de las 4.836 muertes reportadas al año. William White, de 56 años, fue uno de ellos. White cayó desde una altura de 7,6 metros (25 pies) cuando trabajaba en Testa Produce Inc., en el South Side de Chicago. Más tarde murió de sus heridas. “Pensé que no le pasaría a él”, dijo en una entrevista su hijo, William White Jr. “Los accidentes ocurren. Simplemente se equivocó”. El análisis de AP mostró que la tasa de mortalidad en el puesto de trabajo para todos los trabajadores -incluidos los de 55 años o más-, se redujo un 22% entre 2006 y 2015. Pero la tasa de accidentes mortales entre trabajadores mayores durante ese periodo fue entre un 50 y un 65% mayor que para el total, dependiendo del año.

El número de muertes entre todos los trabajadores cayó de 5.480 en 2005 a 4.836 en 2015. En cambio, los fallecimientos en el puesto de trabajo para personas mayores aumentó ligeramente, de 1.562 a 1.681, según el análisis.

En ese periodo, el número de personas mayores trabajando aumentó en un 37%. Eso contrasta con un aumento del 6% en la población total de trabajadores. Ruth Finkelstein, codirector del Aging Center de la Universidad de Columbia, advirtió en contra de los estereotipos.

Las personas mayores, señaló, tienen una amplia gama de capacidades físicas y mentales y es peligroso agrupar a todos los miembros de un grupo de edad porque eso podría producir discriminación. La experta dijo no estar segura de que los trabajadores mayores necesiten mucha más protección que sus colegas más jóvenes, pero se mostró de acuerdo en que todos necesitan más protección. “No prestamos suficiente atención a la seguridad laboral en este país”, afirmó.

El análisis de AP se basa en datos del Censo de Lesiones Laborales Mortales de la Oficina de Estadísticas de Empleo, así como en estimaciones anuales del American Community Survey, que estudia la población activa. Excluye los casos en los que la causa de muerte fue “natural”, incluidos infartos de corazón o cerebro. “Esperamos que haya más trabajadores mayores cada año, y supondrán una parte mayor (de las muertes) en las últimas décadas”, señaló Scott, el epidemiólogo de Denver. “Este asunto de riesgo aumento es algo a lo que deberíamos prestar mucha atención”.

El 44% de los estadounidenses mayores dicen que su empleo requiere esfuerzo físico la mayor parte o todo el tiempo, y el 36% señala que es más difícil completar los requisitos físicos de su puesto que cuando eran más jóvenes, según un sondeo Centro de Investigación de Asuntos Públicos de The Associated Press-NORC. William White Jr. dijo que su padre llevaba una década trabajando en el mismo almacén de Chicago y era encargado para cuando se cayó el 24 de septiembre de 2015. “Mi padre era el mejor en lo que hacía. Él fue quien me enseñó todo lo que sé”, comentó su hijo, residente en Chicago y de 26 años. “Subió para coger algo del repartidor y lo siguiente que pasó fue que hizo el movimiento erróneo y cayó. El trabajo es rápido y todo el mundo va con prisa”.

Thomas Stiede, director de Teamsters Local 703, dijo que White conocía los protocolos de seguridad y que no podía comprender por qué no llevaba un arnés de seguridad en el momento del accidente. “Era un empleado muy concienciado”, dijo, con la voz quebrada por la emoción. Testa Inc. recibió una multa de 12.600 dólares de la Administración de Salud y Seguridad Laboral, una agencia federal, por no ofrecer formación sobre seguridad. La compañía declinó hacer declaraciones para este artículo.

El Centro Nacional para el Trabajo y el Envejecimiento Activo está presionando para que se hagan cambios en los entornos de trabajo que los hagan más seguros para trabajadores mayores.

El centro, creado hace un año, forma parte del Instituto Nacional de Salud y Seguridad Laboral “Defendemos que se haga los entornos de trabajo tan adaptados a la edad como sea posible”, explicó su codirector, James Grosch.

Por ejemplo, aumentar la iluminación ayuda a los empleados cuya vista se ha debilitado con la edad. El centro hace hincapié en un envejecimiento productivo, estudiando “cómo puede la gente ser más productiva, cómo puede aprovecharse su sabiduría en un entorno laboral”.

Fuente: 20minutos.com