Cuando se es joven la agilidad mental está en su punto más álgido, sin embargo, con el paso del tiempo puede descender esta necesaria y gran capacidad, un proceso que suele comenzar a partir de los 50 años. Los pequeños despistes, que antes no teníamos, la falta de chispa en las conversaciones incluso para encontrar la palabra adecuada, o notar cierta dificultad para hacer algunas tareas cotidianas pueden ser una señal de alerta, tu agudeza mental necesita ponerse en forma.

Los hábitos de vida saludables son importantes para conservar nuestra inteligencia y la mente fresca y enfocada. La dieta y el ejercicio son claves para mantenerse ágiles mentalmente en todas las etapas vitales, pero especialmente en la tercera edad. Tampoco hay que olvidar algo fundamental, durante el envejecimiento activo es necesario cultivar una mente positiva que afronte constantes retos, de esta manera siempre se estimulará el desarrollo cognitivo y se tendrá más soltura a la hora de resolver problemas.

Uno de los factores que reduce la agilidad mental es caer en la rutina, pues ésta hace que la mente se acostumbre y haga todo de manera automática, sin ningún esfuerzo, lo que acaba por adormecerla, mermando su utilidad cuando más la necesitamos. Por eso es recomendable que lo adultos mayores se embarquen en actividades y planes desconocidos, en nuevos desafíos que despierten su mente y la preparen para todo lo que venga. Y tú, ¿a qué estas esperando para comenzar a entrenar tu agilidad mental?

1. Juegos para los sentidos

De vez en cuando plantéate juegos para tus sentidos, reconocer un alimento con el gusto o el olfato, deleita a la vista descubriendo cada rincón de un bonito paisaje, escucha un tipo de música que no conocías, puede sorprenderte. Otra opción para potenciar la concentración es jugar por turnos con tu pareja a escribir palabras de manera suave con el dedo sobre su piel y que las adivine, os encantará la experiencia y mantendréis la mente activa.

2. Camina cada día media hora

No hace falta que hagas largas caminatas, con media hora al día es suficiente. Intenta ir a los lugares cercanos andando a paso ligero o deja a un lado el ascensor y sube las escaleras de casa. Hacer este suave ejercicio hace que la cantidad de sangre del cerebro aumente y fortalece los vínculos celulares de este órgano, por lo que las conexiones son mejores y por tanto beneficia la agilidad mental.

3. Dale una tregua a tu cerebro

Los acontecimientos del día a día pueden sobrecargar nuestra cabeza hasta el punto de colapsarla. Para que esto no ocurra practica meditación o yoga, tendrás un rato íntimo para relajar el cuerpo y resetear la mente. Si estás ante un acontecimiento importante –por ejemplo dar un discurso– tómate unos minutos donde nadie te vea para hacer respiraciones profundas mientras te concentras en lo que vas a hacer y te repites que todo saldrá bien.

4. Creatividad al poder

Hacer manualidades es una actividad común en los centros de día de mayores porque ayudan a estar activos y tener mayor agilidad mental. La concentración y la visión espacial son muy importantes a la hora de cualquier actividad creativa y mantienen la mente despierta y ágil. Adéntrate en el mundo del papel de seda, de la goma EVA o la pintura acrílica y da rienda suelta a tu imaginación.

5. Alimenta tu cerebro

Una buena manera de mejorar la agudeza y rapidez de la mente es elegir bien la comida que ingerimos. Una dieta rica en frutas y verduras hará que tu mente esté más despierta, pues aportan vitaminas y minerales importantes para el desarrollo cognitivo. Tampoco debe faltar el aliado perfecto, los ácidos grasos Omega 3, presentes en pescados y mariscos. Opta por el horno o el vapor para hacer tus comidas, aprovecharás mejor sus propiedades.

6. Videojuegos, también para mayores

Los videojuegos no son solo cosa de niños, también pueden tener grandes ventajas para la mente de la tercera edad. Pero tranquilo, no tienes que robárselos a tus nietos, existen específicamente videojuegos para mayores que han demostrado que ayudan a entrenar la memoria, el movimiento y las habilidades motoras. Según un estudio, los juegos de plataformas mejoran la estimulación del hipocampo mejorando la visión espacial y la agilidad mental.

7. Una tarde con amigos

Las relaciones sociales son muy beneficiosas para los adultos mayores, pues el simple hecho de mantener una conversación hace que la mente trabaje sin parar. Así que, llama a tus amigos para pasar una tarde juntos, jugad a juegos de mesa como las cartas o el dominó, o actividades como la petanca, mantendréis alerta la mente para intentar ganar. Además, fortaleceréis la memoria si recordáis acontecimientos del pasado.

8. ¡A memorizar!

Seguro que te ha pasado, te presentan a una persona y a los cinco minutos no te acuerdas de cómo se llama. Un truco para recordarlo es pensar en alguien que conozcas con ese nombre, repetirlo varias veces en tu cabeza o verbalizarlo cada vez que te dirijas a la persona. Lo mismo ocurre con los números de teléfono, apenas nos sabemos alguno. Intenta al menos aprenderte los de tu familia más cercana, despertarás y ejercitarás la mente.

9. El descanso es sagrado

El sueño es algo necesario para que la mente reponga sus pilas. Recuerda dormir entre siete y ocho horas cada día, hará que estés más despejado y evitará posibles problemas neurológicos causados por el cansancio o el exceso de estrés. Después de un descanso reparador la mente afianzará la memoria, te sentirás de mejor humor y tendrás la cabeza bien despierta para afrontar el nuevo día con tu agudeza mental al 100%.

10. El reto de tocar un instrumento

Lánzate a dar clases para aprender a tocar algún instrumento musical, nunca es tarde para iniciarse en la música. Además de los beneficios de la memorización y la práctica, también el sonido de la música hace que nuestra mente se ejercite de una manera única. Te ayudará a desarrollar mejor las ideas, gracias a las conexiones neuronales que tienen lugar con esta práctica, y estarás más alegre.