Theresa May, primera ministra británica, ha anunciado que el Reino Unido tendrá un Ministerio de Soledad, con un secretario de Estado (equivalente a un ministro) en el gabinete. Según dijo May, en Reino Unido hay más de nueve millones de personas que siempre o con mucha frecuencia se sienten solas. Pero además, dijo que alrededor de 200.000 personas mayores confesaron no haber tenido una conversación con un amigo o un pariente en más de un año.

¿Y en España? Hay 8 millones de personas mayores de 65 años, y una de cada cinco declara sentirse solo, según la ONG Desarrollo y Asistencia (desarrolloyasistencia.org). Eso sería 1,6 millones de ancianos solos, que dentro de tres décadas podrían ser el doble o más.

Dentro de 32 años (calcule el lector qué edad tendrá entonces, y qué edad tendrán sus hijos) los mayores de 65 años serán más del 22% de la población. Y muchos de ellos, más que hoy, en hogares solitarios: menos hijos, menos porcentaje de casados, más separados y divorciados que llegan a la edad anciana.

La soledad fomenta la enfermedad

La Fundación Desarrollo y Asistencia advierte de que hace años que se publican estudios sobre los efectos de la soledad, que puede ser la gran epidemia social a partir de 2030. “La ausencia de lazos familiares y relaciones interpersonales, origina en quien los sufre, daños físicos y psíquicos muy difíciles de remediar en solitario. Los investigadores admiten que la soledad desencadena respuestas en el cuerpo que hacen enfermar a las personas”, advierten.

Con 20 años de experiencia coordinando a voluntarios que visitan ancianos y personas solas, esta fundación constata que “a través de un trato persona a persona, de la compañía y la escucha activa, los voluntarios ayudan a que disminuyan los efectos negativos que la soledad produce, no solo a nivel emocional, sino en su salud. Según estudios presentados en la 125ª Reunión de la Asociación Americana de Psicología la soledad aumenta el riesgo muerte prematura”.

Voluntarios en casas… nunca suficientes

En 2017, esta asociación ha coordinado a casi 800 voluntarios que van cada semana a 25 residencias de personas mayores o a las casas de 270 personas mayores solas. (Más datos para ser voluntario en: http://desarrolloyasistencia.org/voluntariado/).

Pero las matemáticas muestran la gravedad de la situación. El INE calcula que el porcentaje de población mayor de 65 años dentro de 15 años será un 25% y dentro de 50 años será casi un 40% sobre 44 millones de habitantes. Si uno de cada 5 está solo entonces, sería una epidemia que dañaría a 3,5 millones de españoles ancianos (habría que sumar las personas solas más jóvenes).

¿De dónde pueden salir tantos voluntarios para atender a tantos solitarios? ¿Puede arreglarlo un “Ministerio” del Gobierno? España ni siquiera tiene, en realidad, un Ministerio de Familia y hace casi 40 años que no logra una natalidad de 2,1 hijos por mujer, la necesaria para un reemplazo generacional.

Fuente: religionenlibertad.com