La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) ha advertido hoy de que los excesos en la alimentación por parte de las personas mayores en Navidad pueden poner en riesgo su salud, especialmente de los que padecen enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.

La SEGG señala en un comunicado que gran parte de la población mayor de 65 años está diagnosticada de alguna enfermedad relacionada con la alimentación: el 60 por ciento tiene hipertensión, un 38 por ciento diabetes, un 50 por ciento hipercolesterolemia, el mismo porcentaje que el que padece osteoporosis, que asciende hasta el 70 por ciento en los que tienen mas de 80 años.

Estas cifras, que las aporta el Grupo de Trabajo de Nutrición y Alimentación de la SEGG, ponen de manifiesto la necesidad de que los mayores lleven una alimentación equilibrada, se hidraten correctamente y moderen el consumo de alcohol, de sal y de azúcar.

Además, especialmente para las fiestas navideñas, los expertos recomiendan que para una correcta alimentación del mayor la textura de los platos cocinados debe estar adecuada para que puedan ingerirlos bien. La SEGG insta, asimismo, a que se respeten los deseos de los mayores y puedan escoger los alimentos que más les apetezcan y que se intente que éstos no coman solos para que escapen así de la soledad.