La Fuerza de Tareas de Servicios Preventivos de Estados Unidos (Preventive Services Task Force), y otras organizaciones, recomiendan que las mujeres de 65 años se examinen rutinariamente para detectar la osteoporosis mediante prueba de densidad mineral ósea (DMO). Sin embargo, la frecuencia con la que las mujeres deben ser evaluadas es un tema que sigue siendo controvertido. Ahora, un nuevo estudio publicado en ‘The New England Journal of Medicine’, y dirigido por Margaret L. Gourlay, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, revela que las mujeres de 67 años de edad con resultados normales de densidad mineral ósea, pueden no necesitar nuevos estudios de detección durante 15 años.

"Si la densidad ósea de una mujer a los 67 años es muy buena, entonces ésta no tiene que ser re-examinada a los dos o tres años, porque no es probable que observemos mucho cambio", explica Gourlay. En el estudio, Gourlay y sus colaboradores analizaron datos de 4.957 mujeres de 67 años de edad -que fueron recopilados como parte del estudio sobre la osteoporosis, de más larga duración, llevado a cabo en los EE.UU., llamado Study of Osteoporotic Fractures. Estas mujeres se inscribieron en el estudio desde 1986 hasta 1988, cuando tenían 65 años de edad, y se realizaron la prueba de densidad mineral ósea unos dos años más tarde. Todas se realizaron pruebas de densidad mineral ósea, por lo menos, dos veces durante el período de estudio. Para el análisis, las mujeres fueron clasificadas según la puntuación T de la DMO, que compara la densidad mineral ósea de una persona con la densidad ósea que se espera de un adulto joven sano (de alrededor de 30 años de edad). Las mujeres con osteoporosis (con una puntuación T de -2.5, o menos) o con fracturas vertebrales o de cadera, fueron excluidas debido a que las directrices actuales recomiendan tratamiento a todas las mujeres en estos grupos. Las mujeres que ya habían recibido tratamiento para la osteoporosis también fueron excluidas. Las mujeres restantes se dividieron en tres grupos según su nivel básico de puntuación T de DMO en la cadera. El grupo de alto riesgo incluía a las mujeres con puntuaciones T, que iban desde los -2,49 a los -2,00, mientras que el grupo de riesgo moderado dio puntuaciones de -1,99 a -1,50. El grupo de bajo riesgo incluyó dos rangos de puntuaciones T: d -1,49 a -1,01, y un DMO normal. Los investigadores calcularon los tiempos estimados, para el 10 por ciento de las mujeres en cada grupo, de la transición a la osteoporosis. En el grupo de alto riesgo, el tiempo estimado fue de 1,1 años, mientras que fue de unos 5 años para el grupo de riesgo moderado y de un poco más de 15 años para el grupo de bajo riesgo; en estos mismos períodos de tiempo, sólo el 2 por ciento, o menos, de las mujeres sufrieron fracturas de cadera o de vértebras, que son las fracturas más importantes que los médicos tratan de prevenir mediante la detección de la osteoporosis. El estudio concluyó que los niveles basales de DMO son el factor más importante para los médicos a la hora de decidir la frecuencia con la que un paciente debe ser evaluado. También, los investigadores sugieren que las mujeres mayores posmenopáusicas, con una puntuación T de -2.0 o menos, pasarán a la osteoporosis con mayor rapidez, mientras que las mujeres con puntuaciones mayores no necesitan hacerse estos exámenes de nuevo hasta que pasen de 5 a 15 años.