MADRID, 29 (EUROPA PRESS) El presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), Eduardo Rodríguez Rovira, pidió ayer a las autoridades y a las empresas que "la jubilación no sea obligatoria, sino voluntaria, para que siga trabajando el que quiera trabajar", y criticó a las compañías que obligan a los empleados a acogerse a la jubilación en cuanto llegan a los 65 años.  Según afirmó, no hay ninguna razón "para echar a alguien que quiere seguir trabajando sólo por la edad que tiene". En su opinión, "no existe una edad a partir de la que es necesario dejar el trabajo; hay mucha gente que quiere morir con las botas puestas"..

En el caso de las prejubilaciones, señaló que "no se puede pensar que de repente se vuelven tontas personas que estaban realizando una labor hasta el día anterior". El presidente de CEOMA alabó la labor de los medios de comunicación dirigidos específicamente a las personas mayores y señaló que "están consiguiendo que haya una mejor imagen de la vejez".