MADRID, (EUROPA PRESS) El aumento de casos de obesidad infantil que se ha producido en España en los últimos años provocará en un futuro que también se detecten más casos de anorexia y bulimia en varones, según explico, en declaraciones a Europa Press, el jefe de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Hospital Niño Jesús de Madrid, Gonzalo Morandé. En este sentido, dicho experto detectó un aumento de estas dos enfermedades alimenticias en niños y adolescentes, si bien la proporción por sexos sigue mostrando un mayor porcentaje de casos en niñas. "Aunque ahora hay más niños con anorexia, proporcionalmente la diferencia con las niñas sigue siendo amplia", precisó Morandé, que añadió que en 2006 trataron en su unidad específica a 226 nuevos casos de ambas enfermedades de los cuales 22 eran varones

Además, destacó que la edad media de estos trastornos son jóvenes de 14 años, si bien se detectan casos tanto en menores de 8 a 18 años. Del mismo modo, en varones son más frecuentes los casos de anorexia hasta los 18 años, cuando los trastornos alimenticios más comunes pasan a ser de bulimia. No obstante, Morandé destacó que, mientras que en las chicas la causa "más común" que provoca anorexia es la imitación de cánones de belleza "basados en la extrema delgadez", el 50 por ciento de los niños varones con anorexia o bulimia presentan antecedentes de obesidad. Por ello, el aumento de la obesidad provocará un aumento de casos de anorexia, añadió. Esto se debe, según explicó este experto, a que los niños "llevan peor" que las niñas la obesidad y el "temor a engordar". De hecho, existen casos en que la anorexia va unida a un aumento del ejercicio físico, con lo que se corre el riesgo de caer en la necesidad de hacer deporte y ejercicio continuamente, e incluso en la vigorexia. "A veces la vigorexia es una salida para la anorexia en los varones", aseveró. En estos casos, añade el doctor Morandé, luego es "más fácil" salir de estos trastornos ya que generalmente se abandonan con el "apoyo de las parejas sentimentales y la propia edad". "CNONES DE BELLEZA DELGADOS". Por su parte, el doctor en Psicología y Pedagogía de la Universidad Complutense de Madrid, Valentín Martínez Otero, afirmó que otro de los factores relacionados con el aumento de anorexia y bulimia en los últimos años es "el fuerte impacto de los cánones de belleza basados en la extrema delgadez". De este modo, este experto señaló que los casos de estos trastornos irán aumentando "a medida que los cánones de belleza delgados en ambos géneros se van extendiendo a través de la publicidad". Aunque estos trastornos han sido "tradicionalmente más habituales" en chicas, "ahora son también los chicos quienes llegan a estas situaciones", explicó. En el caso de los varones, según Martínez Otero, "cada vez más" comienzan a verse "seducidos" por la imagen de sus ídolos y tienden a querer parecerse físicamente a actores, cantantes o deportistas, todos ellos caracterizados por poseer "cuerpos esbeltos y delgados". Además, destacó que esta "complexión más atlética" también está relacionada con los roles de fuerza "que se asocian a lo masculino" pero no influyen en la aparición de casos de anorexia. Asimismo, Martínez Otero también advirtió de que la imitación de cuerpos musculosos, caso de los deportistas, por parte de los jóvenes también favorece que puedan surgir casos de vigorexia o síndrome de Adonis "en su deseo por mantener un cuerpo en exceso de formado". "ANOREXIA INVERSA". En estos casos, destacó que los casos de vigorexia se detectan casi exclusivamente en jóvenes varones en lo que algunos expertos lo han definido como "anorexia inversa", ya que "se produce un disgusto y un rechazo por su propia imagen, que la siguen viendo distorsionada por mucho ejercicio que hagan". Para ello, aconsejó que una de las vías preventivas para tratar estos trastornos podría ser limitar la presencia de cuerpos "extremadamente delgados y musculosos" en la publicidad y los medios de comunicación, principales trasmisores de los ideales de belleza que imperan en la sociedad, según Martínez Otero. Por su parte, el doctor Morandé recomendó supervisar los ejercicios físicos que realizan los jóvenes en edades tempranas a través de "sesiones moderadas y adultos responsables". A su juicio, la culpa de "los trastornos en el desarrollo de muchos deportistas precoces es culpa de sus padres", lo que a veces llega a interrumpir el proceso de crecimiento y madurez de los propios niños.