Madrid, (EFE).- Un grupo de científicos de la Universidad Libre de Bruselas afirman en un estudio, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, que el consumo de ácidos omega-3 es recomendable en los pacientes que sufren síndrome metabólico, una combinación de tres factores de riesgo que pueden desembocar en problemas cardiovasculares.

Esta investigación, llevada a cabo por los expertos en nutrición Yvon A. Carpentier, Laurence Portois y Willy J. Malaisse, explica que una ingesta alimenticia que aporte a la dieta ácidos grasos omega-3 disminuirá el riesgo de padecer diabetes tipo-2 y mejora el perfil de lípidos en el plasma. Problemas de la vida actual como triglicéridos o glucosa elevados, obesidad, colesterol "malo" e hipertensión pueden dar lugar, cuando se conjugan al menos tres de estos factores, al denominado síndrome metabólico. El consumo de ácidos grasos omega-3 reduce los triglicéridos del plasma, hecho que suele venir acompañado de un incremento del colesterol "bueno". La investigación pone de manifiesto que algunos de los efectos negativos que el síndrome metabólico produce en el organismo mejoran al incrementar en la dieta del afectado el consumo de ácidos omega-3. Así, enumera como efectos saludables la estabilización del ritmo cardiaco, beneficios sobre la presión sanguínea y actividad antiinflamatoria contra el proceso que subyace en la enfermedad cardiovascular, con reducción del riesgo de enfermedades como el infarto de miocardio, angina de pecho o muerte súbita. Este trastorno ha sido calificado por científicos de todo el mundo como "el enemigo público número uno de la salud", ya que aumenta el riesgo de accidente cardiovascular, que provoca 130.000 muertes al año en España. Los ácidos grasos Omega-3 "de cadena larga" (los que más beneficios aportan a la salud) se encuentran principalmente en el pescado, especialmente en pescados grasos como el salmón, arenque, las sardinas y casi todas las variedades de marisco. Por otra parte, también se encuentran este tipo de grasas en pequeñas cantidades en aves de corral, algunas variedades de semillas, nueces y aceites de semillas como el lino, la colza o la soja, aunque este tipo de ácidos no son "de cadena larga", por lo que aporta menos beneficios para luchar contra estas enfermedades. Otra estrategia para incrementar la ingesta de omega-3 es acudir a los productos enriquecidos, especialmente los lácteos, aunque los científicos recomiendan comprobar que efectivamente este aporte vitamínico incluye ácidos que provienen del pescado. En los últimos años ha tenido lugar una proliferación de enfermedades cardiovasculares, debido en gran parte a las costumbres de vida sedentarias de la sociedad y los nuevos hábitos de alimentación, basados en muchos casos en dietas hipercalóricas. Por este motivo, los ácidos grasos Omega-3 cobran mayor protagonismo, y pueden convertirse en una herramienta indispensable para luchar contra la aparición de problemas cardiovasculares como el síndrome metabólico. No obstante, en el desarrollo de esta enfermedad entran en juego diversos factores, tanto genéticos como de exceso de grasa corporal, dieta inadecuada, falta de ejercicio o el tabaquismo, entre otros. El síndrome metabólico se detecta sobre todo en hombres- uno de cada cuatro en España la padecen-, mientras que las mujeres se ven menos afectadas, y el 30 por ciento los niños con problemas de sobrepeso padecen esta enfermedad. A pesar de las ventajas anunciadas en el organismo, el estudio señala que este complemento en ácidos Omega-3 debe estar integrado dentro de una serie de medidas globales que ayuden en la lucha contra el síndrome metabólico, como el control del peso, actividad física, una dieta adecuada o el abandono del consumo de tabaco. EFE