BERLÍN, (EUROPA PRESS) El aumento de la obesidad infantil y los problemas cardiovasculares que de ésta se derivan desde edades "cada vez más tempranas" provocará que los niños de hoy se conviertan en la primera generación de hijos que viva menos que sus padres, según afirmó el profesor de Epidemiología de la Universidad de Illinois (Estados Unidos), Jay Olshansky, en el marco de un encuentro de medios organizado por General Electric Healthcare en Berlín (Alemania).

En este sentido, este experto destacó que si no se tuvieran en cuenta el cáncer y las enfermedades cardiovasculares la esperanza media de vida sería de 86,4 en hombres y de 94,1 en mujeres, cifras que quedan "muy lejos de los datos actuales y rebajan la esperanza de vida real", ya que estas patologías afectan a un importante porcentaje de la población. A esto, se añade la creciente epidemia que se está acercando "con forma de tormenta tropical" a las países industrializados como Estados Unidos o incluso España, donde más de un 30 por ciento de los menores de 12 años padecen sobrepeso y casi un 10 por ciento son obesos. Precisamente es esta temprana aparición del sobrepeso en los niños la que podría propiciar el "cambio en el ritmo de la teoría de la evolución" previsto por Olshansky, ya que las consecuencias son muy variadas, desde hipertensión, colesterol o diabetes. Como ejemplo, destacó que el sistema cardiovascular de un niño con diabético tipo 2 equivale al de un hombre de 41 a 59 años de media, "con el riesgo para la salud que esto conlleva", apuntó. El motivo de esta creciente obesidad, a su juicio, está relacionado con la amplia oferta de alimentos y el alto contenido porcentaje de calorías que aportan al organismo. La base nutricional ha cambiado y el ser humano necesita de unas condiciones adecuadas para que el organismo pueda mantenerse funcionando con independencia de las enfermedades que pueda sufrir. Además, "la alimentación saludable y variada ha dejado paso a las grandes estrategias comerciales", de ahí que insistiera en la necesidad de que los estados intervengan en estos aspectos. "Es obvio que el modo de hacerlo no es fácil, pero es que incluso hay países que ni siquiera comprenden la magnitud de lo que se les viene encima". Otro aspecto que influye en este aumento de la obesidad sería el cambio de estilo de vida en los países desarrollados, como destacó el profesor de Pediatría de la Universidad de Munich, Berthold Koletzko, que insistió que el mayor sedentarismo y la falta de ejercicio físico causan efectos "muy nocivos" para su salud. Para paliar esta situación, este experto propone una estrategia preventiva que debe contar con el papel "fundamental" de padres y educadores, de modo que desde edades tempranas se ofrezcan alternativas de ocio y hábitos "diferentes y saludables".