MADRID, (EUROPA PRESS) La dieta vegetariana es adecuada en cualquier etapa de la vida, incluida la infancia, niñez y adolescencia, el embarazo y lactancia, siempre y cuando se tomen suplementos de vitamina B12 y se lleve a cabo bajo el control de un especialista, según aseguró hoy la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN).

Con motivo del III Congreso de la AEDN, que se celebra en Madrid, esta asociación destacó que desde el punto de vista nutricional, las dietas vegetarianas presentan deficiencias en proteína, ácidos grasos de cadena larga -omega 3-, hierro, zinc, vitamina D y vitamina B12. Esta última se encuentra principalmente en alimentos de origen animal y, por tanto, sólo es posible enriquecer este tipo de dietas con suplementos artificiales. En el caso de las embarazadas que excluyen todos los alimentos de origen animal, los expertos advierten que necesitan consumir alimentos fortificados con vitamina B12 o tomar un suplemento de esta sustancia. En cuanto a la lactancia, las mujeres que excluyen la leche y los productos lácteos "deben ser persuadidas a consumir alimentos ricos en calcio como los vegetales de hojas verdes, tofu, y sustitutos de leche fortificados con calcio, zumos con calcio o tomar suplementos de calcio". Además, podrían necesitar un suplemento de vitamina D si tienen poca exposición a la luz solar. NIÑOS, ADOLESCENTES Y ANCIANOS. Por lo que se refiere a los niños, los dietistas y nutricionistas señalan que las dietas vegetarianas que incluyen leche y huevos son adecuadas y su crecimiento es similar al de los niños que comen de todo. Sin embargo, los que no consumen productos lácteos deben recibir sustitutos adecuados que tengan un contenido de proteína similar a la leche y deben ser fortificados con calcio, vitamina B12 y vitamina D. La Asociación destacó que dado que muchas personas adoptan el vegetarianismo durante la adolescencia, los jóvenes deben ser animados a consumir una dieta variada que contenga suficientes calorías. Especialmente a las mujeres, se les debe animar a consumir suficiente calcio, ya que durante este periodo alcanzan el pico de la masa ósea. Se recomienda que los adolescentes consuman tres porciones de lácteos o una alternativa apropiada que esté fortificada con calcio y vitamina D, y tampoco debe faltar un extra de vitamina B12. Finalmente, en cuanto a los ancianos, advirtió que en esta etapa hay que llevar a cabo un control riguroso de la dieta por parte de un especialista en nutrición y dietética, ya que pueden tener riesgo de consumir muy poca vitamina D y B12. Las deficiencias de esta última pueden disminuir las funciones cognitivas y causar anormalidades neurológicas, concluyó la AEDN.