Valencia, capital mundial de la alimentación sostenible en 2017, será la sede de varios encuentros entre representantes de ciudades de todo el mundo con los que la FAO pretende impulsar que el “acceso a una alimentación sana” sea considerado “un derecho más”.

Así lo ha manifestado el comisionado especial de la Capital Mundial de la Alimentación de 2017, Vicente Domingo, que ha considerado en rueda de prensa que “no es suficiente que se reconozca el derecho a la alimentación”, del mismo modo que “no es lo mismo garantizar el derecho a la vivienda que el derecho a una vivienda digna”.

En este sentido, ha detallado el contenido de una serie de encuentros entre alcaldes de algunas de las 137 ciudades firmantes del Pacto de Política Humanitaria Urbana de Milán, algunos de los cuales contarán con la presencia de otras ciudades no adscritas al pacto.

El primero de ellos será el “Diálogo sobre alimentación y dieta saludable/Sostenibilidad”, que tendrá lugar los días 20 y 21 de abril en la Universitat Politècnica de València y en el que diferentes ciudades reivindicarán la consideración de derecho del acceso a una dieta saludable.

Asimismo, los días 16 y 17 de septiembre se celebrarán en València las jornadas “Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles”, con las que la FAO y el comisionado de la capital mundial de la alimentación buscan “vincular la muy activa capacidad de la sociedad civil para proponer y fiscalizar con políticas de alimentación”.

Además, los alcaldes de las 137 ciudades firmantes del Pacto de Milán debatirán sobre los retos de las Administraciones locales en el fomento de una alimentación sostenible en una jornada que tendrá lugar en el mes de octubre.

Otras iniciativas incluyen la entrega de premios de la Fundación Carasso, el encuentro anual de la Federación Internacional de Productores de Zumos y Vegetales o el Congreso nacional de Restauración Colectiva.

El representante de España en la FAO, Arturo Angulo, ha destacado la importancia de las ciudades en el cambio de sistemas de alimentación, en un contexto en el que “más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades”.

“Casi 800 millones de personas no tienen una alimentación suficiente en el mundo, mientras que casi 2.000 millones de personas tienen una alimentación insuficiente en algunos componentes, es decir, con carencias”, ha detallado.

Asimismo, ha aludido al “problema de salud pública de primer orden” que supone el sobrepeso y la obesidad, que afecta en España a más de la mitad de los mayores de 18 años.

“A ello se une que se desperdicia un tercio de todo lo que se produce en el sector de la alimentación, y que este sector es responsable del 8 % de los gases de efecto invernadero”, ha añadido.