París, (EFE).- La proporción de población francesa con problemas de sobrepeso, y en particular de obesidad, ha aumentado en los últimos años, una tendencia que ha acrecentado las diferencias entre las categorías profesionales más y menos favorecidas. Estas son las principales conclusiones de un estudio divulgado hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INSEE), que indica que la proporción de obesos prácticamente se dobló entre 1981 y 2003, al pasar del 5,3 al 9,8 por ciento entre los hombres y del 5,3 al 10,2 por ciento entre las mujeres.

En cuanto a los que se encuentran en sobrepeso, el porcentaje subió del 30 al 34,8 por ciento entre esos dos años para los hombres y del 16,3 al 21,2 por ciento para las mujeres. El francés medio en 2003 medía 1,75 metros y pesaba 77 kilos, frente a los 1,72 metros y 72 kilos en 1981. En cuanto a la francesa media, pasó de los 1,61 metros y 59 kilos en 1981 a 1,63 metros y 63 kilos en 2003. Aunque el número de personas obesas se ha incrementado en todas las regiones francesas, la prevalencia de este problema es más elevada en el este y el norte del país, mientras que es menor en Ile-de-France (la región de París) y en toda la fachada mediterránea. Los problemas de sobrepeso y de obesidad igualmente se han agravado en todas las categorías socio-profesionales, pero la tendencia ha sido más marcada entre los grupos más desfavorecidos, de forma que la brecha entre unos y otros se ha abierto más. Así la proporción de obesos subió más de siete puntos entre los agricultores entre 1992 y 2003, mientras que el ascenso fue de dos puntos entre las personas con estatuto de directivo. En 2003, un 15 por ciento de los individuos que carecían de títulos educativos eran obesos, mientras que la proporción se limitaba al 5 por ciento entre las personas con estudios universitarios. Esa diferencia de diez puntos se había doblado desde 1981. Aunque el sobrepeso afecta menos a las mujeres que a los hombres, éstas son mucho más proclives a seguir regímenes para adelgazar: un 8 por ciento frente al 3 por ciento. EFE