La Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) ha exigido al Gobierno la adopción de medidas urgentes que aseguren una buena calidad del aire, tras aplicarse en Madrid, por segunda vez durante el mes de noviembre, el protocolo de contaminación atmosférica.

Según ha informado la neumóloga pediatra y miembro de la SENP, la Doctora Maria Araceli Caballero, los altos niveles de contaminación atmosférica, producidos fundamentalmente por el tráfico y, especialmente, por los motores diésel, «se han asociado al aumento, a corto plazo, de la morbilidad y mortalidad por asma en personas que viven en grandes ciudades».

Por ello, la SENP ha exigido la adopción de medidas preventivas, y ha alertado de las consecuencias especialmente nocivas en la población infantil. Según un estudio del doctor García Algar, del Grupo de Investigación Infancia y Entorno del Hospital del Mar de Barcelona, los niños que circulan por la calle en un cochecito a una altura similar a los tubos de escape se encuentran más expuestos a las concentraciones de partículas ultrafinas, repercutiendo sobre su estado de salud.