El Ministerio de sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ha autorizado el uso de un tratamiento que mejora la calidad de vida de los pacientes con mielofibrosis, una enfermedad considerada rara y que afecta a la médula ósea. Este fármaco, el ruxolitinib, se comercializa bajo el nombre de Jakavi (Novartis).

La mielofibrosis es una enfermedad de la médula ósea que se desarrolla cuando una de las células madre sufre unas mutaciones que da lugar a una multiplicación descontrolada de las células y a un funcionamiento anormal de las mismas.

Esta afección ocasiona síntomas incapacitantes como anemia, esplenomegalia (aumento del tamaño del bazo), cansancio, sudoración nocturna, dolor óseo y pérdida de peso.

Según un comunicado de Novartis Oncology, este fármaco reduce los síntomas debilitantes y del tamaño del bazo y disminuye la morbi-mortalidad en los pacientes, lo que supone una mejora de la calidad de vida de los enfermos y un aumento de su supervivencia.

La enfermedad afecta a entre 230 y 690 personas al año en España y aparece, fundamentalmente, en personas de entre 60 y 70 años