Además, ha señalado que es necesario proteger a los ojos de los rayos del sol durante todo el año, incluso en días nublados ya que el 90 por ciento de la radiación traspasa las nubes aunque no seamos capaces de percibirlo.
Vergés ha explicado que "mientras que los ojos de cualquier adulto necesitan protección contra los rayos UV, el cristalino de los niños es incapaz de filtrar esta radiación" y ha añadido que "dado que los efectos nocivos de la radiación ultravioleta son acumulativos, una exposición prolongada durante muchos años puede conducir a la aparición temprana de cataratas y degeneración macular".
El estudio también revela que en España 4 de cada 10 niños utiliza gafas con prescripción y sólo el 6 por ciento hace uso de unas lentes que protegen de la radiación UV.
Por otro lado, el grado de conocimiento de los padres sobre cuál es la edad óptima para realizarse la primera revisión visual es bastante bajo, según los resultados de la encuesta.
LA MITAD ACUDE AL ESPECIALISTA CUANDO EL NIÑO YA TIENE PROBLEMAS DE VISIN El 47 por ciento de los padres considera que los problemas oculares no detectados pueden conducir al fracaso escolar, a un bajo rendimiento deportivo o que puede mermar la capacidad de concentración. Sin embargo, la mitad cree, equivocadamente, que sólo es necesario acudir al especialista cuando ya se tienen problemas para ver o cuando se tiene una edad avanzada.
"La visión juega un papel clave en los principios funcionales de un niño, en su desarrollo socio-educativo, principalmente porque aproximadamente el 80 por ciento del aprendizaje del niño durante los primeros 12 años de vida tiene lugar a través de los ojos", ha subrayado Vergés.
En esta línea, ha advertido de que "los cambios en la visión pueden tener lugar sin que los padres se den cuenta", por lo que ha recordado que "es responsabilidad de los progenitores el preocuparse de que éstos se realicen las revisiones visuales de forma regular".
Para ello, ha aconsejado un examen completo de los ojos que "puede ayudar a identificar algunas cuestiones que podrían dar lugar a dificultades en la visión en el futuro como la miopía, hipermetropía, astigmatismo y estrabismo que pueden tener un impacto negativo en la capacidad del niño para aprender y realizarse en clase".
Además, la identificación temprana de los problemas de visión de un niño puede resultar "crucial" porque, según ha indicado el especialista, "los niños suelen ser más sensibles al tratamiento cuando se diagnostica a tiempo".