MADRID, (EUROPA PRESS) Los individuos cuyas relaciones personales tienen más aspectos negativos, como conflictos y discusiones perjudiciales, parecen tener un mayor riesgo de enfermedad cardiaca que aquellos con relaciones más positivas, según un estudio del Colegio Universitario de Londres (Reino Unido) que se publica en la revista ‘Archives of Internal Medicine’. Investigaciones anteriores han mostrado que las relaciones sociales están asociadas a una mejor salud cardiovascular pero sin embargo se han descubierto resultados contradictorios en lo referente a los beneficios del matrimonio sobre la salud cardiaca femenina.

Los autores del trabajo publicado ahora estudiaron a 9.011 funcionarios británicos que rellenaron un cuestionario sobre los aspectos negativos de sus relaciones personales entre los años 1989 y 1990 o entre 1985 y 1988. Aunque el cuestionario evaluaba hasta cuatro relaciones, los investigadores se centraron en las más cercanas. Además, los participantes contestaron preguntas sobre el apoyo emocional y práctico que recibían a través de estas relaciones. Estas personas fueron seguidas durante una media de algo más de doce años para ver si sufrían episodios coronarios, incluyendo ataques cardiacos o anginas. Según los investigadores, de los 8.499 individuos que no tenían enfermedad cardiaca coronaria al inicio del estudio, 589 habían sufrido algún tipo de episodio cardiaco. Los resultados mostraron, tras eliminar aspectos demográficos o de estilo de vida que pudieran incidir en ellos, que las personas que tenían un nivel más elevado de negatividad en sus relaciones personales eran 1,34 veces más propensos a sufrir un episodio cardiaco que los que tenían una carga negativa menor. Los resultados sugieren que las emociones podrían mediar en parte en la asociación entre las relaciones personales negativas y la enfermedad cardiaca. Según los autores, al considerar los factores emocionales y su traducción biológica en el organismo la investigación muestra que las interacciones negativas en el matrimonio están asociadas con la depresión, a menudo en combinación con niveles elevados de ira y una baja autoestima. Los investigadores señalan que tales reacciones emocionales influyen en la enfermedad cardiaca coronaria a través de un desgaste acumulativo en los órganos y tejidos causado por las alteraciones de las funciones del sistema autónomo, cambios neuroendocrinos, alteraciones en la coagulación sanguínea y respuestas inflamatorias y autoinmunes. Aunque las mujeres y aquellos empleados de baja cualificación laboral sean más propensos a entablar relaciones más negativas, las asociaciones con la enfermedad cardiaca no cambiaron según el sexo o la posición social. Además, el riesgo de enfermedad cardiaca no estaba asociado con el nivel de apoyo emocional o práctico recibido. Según los autores, es posible que los aspectos negativos de las relaciones cercanas sean más importantes para la salud de los individuos debido a que en este tipo de relaciones se activan emociones más fuertes como la preocupación y la ansiedad que poseen efectos fisiológicos. Los resultados del estudio mostraron sin embargo que otras formas positivas de apoyo no parecían afectar la fisiología de los individuos.