Baltimore, AP/Nuevo Herald .- Abraham Lincoln pudo haber sobrevivido al balazo que recibió si la tecnología médica de hoy hubiera existido en 1865. Dado ese caso, la interrogante es si Lincoln se habría recuperado adecuadamente como para reasumir su cargo, según dice un médico e historiador que planeaba hablar ayer en un conferencia anual de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland sobre la muerte de figuras históricas. Aunque esa conferencia tradicionalmente ha reexaminado la muerte de algunas figuras históricas para saber si el diagnóstico de la época estaba correcto, la de este año formula la pregunta de si Lincoln pudo haberse salvado, y el impacto que eso pudo haber tenido.

El doctor Thomas Scalea, médico jefe del Centro de Trauma y Shock de la Universidad de Maryland, dijo que las lesiones cerebrales son impredecibles, pero que Lincoln pudo haber tenido bastante oportunidad de sobrevivir. »Es difícil saber, pero creo que sería prudente decir que la lesión no fue necesariamente fatal. El no tenía que morir», dijo Scalea, que explicará cómo se hubiera tratado a Lincoln en su centro, el primero del mundo dedicado a la traumatología. Lincoln murió unas 10 horas después de haber recibido un balazo en la cabeza en Ford’s Theatre el 14 de abril de 1865. Según Scalea, si los métodos modernos pudieran haber salvado al 16to presidente de EEUU, tal vez él también hubiera retenido sus capacidades cognitivas, porque el balazo que le provocó la muerte no le dañó los lóbulos frontales del cerebro, que tienen que ver con el lenguaje, las emociones y la resolución de problemas. Pero añade que Lincoln habría tardado meses en recuperarse antes de regresar a su puesto, y no se sabe con claridad si hubiera retenido la facultad de comunicarse. El historiador presidencial Steven Lee Carson dijo que el secretario de Guerra de Lincoln, Edwin Stanton, que tomó una serie de importantes decisiones el día posterior al asesinato, posiblemente habría jugado un papel mayor si Lincoln hubiera sobrevivido. El vicepresidente Andrew Johnson no se habría hecho cargo del poder automáticamente si Lincoln hubiera vivido, porque la Enmienda 25, relacionada con la transferencia de poderes cuando un presidente está incapacitado, no existió hasta después del asesinato de Kennedy. Carson dice que la decisión de quién asumiría el poder se tomaba caso por caso hasta entonces. Johnson, que asumió la presidencia cuando murió Lincoln, fue el único senador sureño que no dejó su cargo legislativo cuando la secesión. Lincoln lo puso como vicepresidente.