Así, los investigadores examinan en el trabajo cómo los cambios
económicos han afectado a las tasas de mortalidad en 26 países de la
Unión Europea durante las pasadas tres décadas y encuentran una
relación consistente entre el paro y los accidentes de tráfico que se
repite en los distintos países.
Concretamente, en el estudio se demuestra que el aumento del paro
incrementa la tasa de suicidios y asesinatos, pero reduce el número
de muertes en accidentes de tráfico alrededor de un 1,39 por ciento,
lo que significa unas 630 muertes menos al año en la Unión Europea,
en consonancia con la relación encontrada por otros estudios en
Inglaterra o Bélgica entre accidentes de tráfico y desempleo.
El número de parados registrados en las oficinas de los servicios
públicos de empleo (antiguo Inem) subió en 124.890 personas en enero,
un 3,1 por ciento respecto a diciembre, con lo que el volumen total
de desempleados traspasó la barrera histórica de los cuatro millones,
según informó ayer el Ministerio de Trabajo e Inmigración.
En los últimos doce meses, el paro ha aumentado en 720.692
desempleados, un 21,6 por ciento más, de los que 386.972 son varones
y 333.720 mujeres, con incrementos relativos del 23,1 por ciento y
del 20,2 por ciento, respectivamente.
Mientras, 140 personas perdieron la vida en enero las carreteras,
un 9,6 por ciento menos que en el mismo mes de 2009. En 2009, el
número de fallecidos en accidentes de tráfico se redujo un 13 por
ciento (238 menos) y un 12,3 por ciento en la cifra de accidentes
(238 menos). En estos últimos años, la DGT ha puesto en marcha
medidas como el carné por puntos o la reforma del código penal con
importantes repercusiones en la reducción de accidentes.