Londres, (EFE).- La vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), causante de enfermedades de transmisión sexual, puede ser la solución para prevenir el desarrollo del cáncer del cuello uterino, según un estudio de científicos de EEUU. Esta afirmación, que recoge en su último número la revista médica británica "The Lancet", es fruto de una investigación realizada con más de 20.000 jóvenes de entre 15 y 26 años de América, Europa y Asia, de las que 9.000 recibieron la vacuna Gardasil, mientras que al resto se les suministró un placebo. Entre las jóvenes que nunca habían mantenido relaciones sexuales, el 99 por ciento de las vacunas fueron efectivas, una cifra que desciende hasta el 44 por ciento en el caso de aquellas que han estado en contacto con el virus a través de relaciones sexuales.

"Los resultados de este programa de vacunación aportan evidencias de que una aplicación de la vacuna contra el VPH en niñas y jóvenes adultas reducirá las tasas de cáncer de útero", afirman los científicos en el artículo de la revista. Cada año se diagnostican cerca de 500.000 nuevos casos de cáncer de útero, de los que el 80 por ciento pertenecen a países desarrollados, y unas 250.000 mujeres mueren anualmente por este tumor del que es responsable el VPH. Pero esta cuestión no sólo afecta a los hombres: en un comentario que acompaña al artículo en la revista médica, la doctora Maurie Markman, de la Universidad de Texas (EEUU), apuesta por que los jóvenes varones reciban también la vacuna, ya que pueden transmitir el virus a sus parejas. "Los futuros estudios abordarán el asunto directamente, aunque es importante reseñar que la efectividad de cualquier estrategia de vacunación contra el VPH aumentará si la reserva de virus de la población masculina se reduce sustancialmente", indica Markman. Actualmente existen dos tipos de vacunas contra al VPH: Gardaxil, del laboratorio Merck, y Cervarix, patente de la farmacéutica GlaxoSmithKline. La infección por el VPH es la más frecuente de todas las enfermedades de transmisión sexual, aunque puede manifestarse sin ningún tipo de síntoma, lo que dificulta que el paciente tenga conocimiento de su existencia. La afección puede ser ocasionada por una de las más de cien cepas distintas que existen de este tipo de virus, que puede causar infecciones que deriven en cáncer de cuello de útero, carcinoma de pene y otros cánceres genitales. EFE