Fíjense si hay gente ociosa, que en una universidad americana se han dedicado a estudiar la velocidad a la que orinan los hombres. Para saberlo, uno de los investigadores se metió, cronómetro en mano, en un urinario de la universidad y cada vez que entraba alguien, él anotaba el tiempo que tardaba en orinar, y la persistencia del chorro de pis, aunque lo del chorro lo calculaba a ojo, porque si lo miraba directamente, temía que le arreasen algún que otro mamporro. Recogidos unos centenares de muestras, les pidieron a un grupo de voluntarios que orinasen pero sabiendo que estaban siendo controlados. Los resultados confirmaron los que habían tomado a escondidas; que los hombres tardan 4,8 segundos en empezar a orinar cuando están solos y justo el doble, cuando tienen a alguien orinando a su lado. ¿Que para qué les sirvió semejante investigación?, simplemente para llegar a la conclusión de que los hombres se vuelven tímidos a la hora de hacer pis, cuando tienen a alguien pegado a su hombro. Ya puestos, también podían haber investigado porqué algunos hombres tienen la fea costumbre de orinar contra las paredes, porque ya sabemos que eso de orinar en la calle viene de viejo, dicen que desde la antigua Roma donde usaban la orina para curtir las pieles e incluso para lavar la ropa.

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