Una cosa es que el sobrepeso nos preocupe porque según los expertos, causa un montón de males, y otra muy distinta es que algunos majaras prefieran que les corten una pierna o quedarse ciegos antes que estar gordos. No es una manera de hablar, son resultados de una encuesta realizada por el Centro de Política Alimentaria de Yale entre 40.000 personas. La mitad de los encuestados dijeron que preferían vivir un año menos antes que ser gordos; un 30 por ciento de ellos preferirían divorciarse, no tener hijos, deprimirse o ser alcohólico antes que estar sobrados de peso y un 5 por ciento de esos pirados, afirmaron preferir que les cortasen una pierna o perder la vista antes que ser obesos. Pero no son los únicos. Resulta que, en Japón, los gordos están perseguidos por ley. No es que los manden a chirona para ponerlos a pan y agua y hacerlos adelgazar sí o sí, sino que para prevenir el síndrome metabólico, han sacado una ley que los obliga a medirse la cintura todos los años y fija la talla máxima de 85 cm para los hombres y 90 para las mujeres. Los que sobrepasen los límites tendrán un sobrecargo en la cuota de sanidad, pagarán más por los medicamentos y estarán obligados a seguir un tratamiento de adelgazamiento con personal especializado.

Enviar a un amigo