Cerca del 30 por ciento de los pacientes con mano reumática se tiene que someter a algún tipo de cirugía al no conseguir un buen control de la enfermedad con los tratamientos terapéutico disponibles, de este modo se puede mejorar la situación clínica del paciente, según ha informado la Sociedad Española de Reumatología. Como explica el médico adjunto del Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, el doctor Fernando del Canto, "este tipo de intervenciones pueden aportar un plus al tratamiento médico y mejorar la situación clínica del paciente".

"Cuando no se consigue controlar la inflamación con el tratamiento médico, el avance de la enfermedad puede provocar distintas deformidades en las articulaciones de la mano, acompañándose de un mayor o menor grado de incapacidad. Además, en algunas ocasiones pueden aparecer complicaciones como la rotura de tendones o la destrucción articular, lo que acarrea una mayor pérdida de función", añade Del Canto. De este modo la cirugía se convierte en un tratamiento que ayuda a la enfermedad pero siempre asociado a un correcto control de la afección con los medicamentos, así en determinadas ocasiones, las técnicas quirúrgicas pueden incrementar el grado de capacidad funcional de un paciente, aunque éste tenga un control aceptable de la patología con la terapia farmacológica, mientras que en otro grupo de afectados, en los que ya se han producido complicaciones, la cirugía es el único camino posible para recuperar cierto grado de función. CIRUGA PREVENTIVA Del Canto señala que, "dentro de la cirugía de la mano, las principales novedades son los avances en el diseño de algunos implantes protésicos, así como el desarrollo de las técnicas artroscópicas que pueden facilitar algunas intervenciones que antes eran excesivamente agresivas para el paciente". Este tipo de intervenciones se lleva a cabo porque puede prevenir la aparición de posibles complicaciones, mas en concreto y como explica el doctor del Hospital Marqués de Valdecilla, su finalidad es aliviar el dolor, mejorar la función y corregir las deformidades. Existe otro tipo de cirugía de mano se realiza cuando ya se han producido complicaciones y, por tanto, busca solucionarlas. Entre estas cirugías paliativas se encuentran las reparaciones tendinosas, la cirugía sobre la articulación radio-cubital distal, las artroplastias (protésicas o no) y las artrodesis o fusiones articulares. El experto señala la importancia de realizar un tratamiento médico continuo bajo la supervisión de su reumatólogo; y en algunos casos, como tras un implante protésico, tendrá que someterse también a controles rutinarios con el cirujano. TRATAMIENTOS FUTUROS "El futuro del tratamiento de la artritis reumatoide pasa por el mejor conocimiento de la manera en que se origina y desarrolla la enfermedad; con ello se podrán conseguir nuevos tratamientos, más efectivos y seguros", añade Del Canto. Otra de las ramas que se están estudiando es la aplicación de ingeniería genética para conseguir sustitutos biológicos de hueso que permitan aumentar el remanente óseo y faciliten la fijación biológica de los implantes o incluso la unión de fusiones articulares sin materiales de osteosíntesis, señala. Sin embargo como señala Del Canto "a corto plazo es imprescindible una mayor coordinación entre los distintos profesionales sanitarios implicados en el manejo de los pacientes reumáticos. Sin duda, la mejor opción sería el desarrollo de unidades multidisciplinarias de trabajo en los hospitales, pero a la espera de que eso se produzca, la única alternativa es potenciar el diálogo y la colaboración de todos los implicados".