Dormir mal o poco favorece la aparición de diabetes y la obesidad, según ha explicado hoy el médico de familia Jesús Pujol, que ha impartido en Barcelona un curso a otros facultativos para instruirles en sus capacidades para tratar los problemas del insomnio.

El curso ha sido organizado por la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) con el objetivo de “dar herramientas a los médicos sobre los aspectos más relevantes relacionados con los trastornos del sueño, para hacer un diagnóstico rápido y poderlos tratar”, según la CAMFiC, que ha recordado que un 48 % de la población padece trastornos del sueño.

De hecho, el trastorno del sueño más frecuente es el insomnio, que de manera crónica afecta a un 10 % de la población y de manera transitoria a un 40 %. Según Pujol, “está claro que no dormir bien y no descansar provoca problemas de salud. De hecho, dormir es una necesidad imperiosa para nuestro cuerpo, ya que durante el sueño se producen procesos vitales como la reparación del metabolismo y la consolidación de la memoria”.

Tras destacar que los hábitos actuales comportan que, entre otras cosas, un 45 % de los adolescentes no duerman las 8 horas recomendadas, Pujol ha afirmado que “si no duermes disminuye la tolerancia a la glucosa, lo que nos acerca a la diabetes, y también tenemos más números de sufrir obesidad”.

Pero la falta de sueño también conlleva otros problemas de salud y, por ejemplo, “sabemos que no dormir se asocia también con sufrir dolor de cabeza”, según el médico de familia.

En el curso, el facultativo también ha explicado que el problema de no dormir también puede estar provocado por otras patologías que afectan directamente nuestra sueño. Una de las más frecuentes es el síndrome de las piernas inquietas, que tiene una prevalencia de entre el 5 y el 10 % de la población y que dificulta el sueño a quien la padece.

Otra de las enfermedades que afectan al descanso nocturno es el síndrome de la apnea obstructiva del sueño (SAOS), que sufre un 4 % de la población y que es muy peligrosa, ya que la persona que la padece deja de respirar durante unos segundos.

Favorecer el conocimiento de todas estas patologías asociadas y relacionadas con el trastorno del sueño para poder diagnosticar es el objetivo del curso Exploración Clínica del Paciente que no duerme bien que ha impartido Jesús Pujol. “El médico de familia es el profesional más adecuado para poder hacer una aproximación diagnóstica de los trastornos del sueño, dado que su etiopatogenia es diversa y para hacer una aproximación adecuada son necesarios conocimientos de psiquiatría, neumología y neurología, cosa que tiene un médico de atención primaria”, ha señalado el facultativo. “Desde nuestra consulta es fácil conocer la calidad del sueño de las personas que atendemos. Sólo preguntando cómo se ha levantado la persona esa mañana o si ha disfrutado de un buen reposo ya podemos situarnos sobre la pista de si nuestros pacientes duermen bien o no”, ha concluido Pujol.