SAN LORENZO DE EL ESCORIAL, (EUROPA PRESS) El director ejecutivo de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, dependiente del Ministerio de Sanidad, José Ignacio Arranz Recio, descartó hoy que el brote de fiebre aftosa detectado en una granja de vacas en el Reino Unido pueda afectar al ser humano y que por tanto se pueda convertir en un problema de salud pública.

Arranz, que participó hoy en el curso ‘Actuación y Comunicación en Situaciones de Crisis’ en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense, reconoció que la fiebre aftosa es una "enfermedad muy grave" pero que en absoluto pueda derivar en un "problema de sanidad pública" porque se trata de un virus sin incidencia en el hombre. "No es en absoluto un problema de sanidad pública ni puede generar enfermedad al hombre ni por vía alimentaria ni por cualquier otra vía de exposición, porque sencillamente es un virus que no funciona en el hombre", explicó Arranz, quien recordó que la Organización Mundial de la Salud no incluye la enfermedad entre las que se transfieren al hombre. Insistió así de que el virus de la fiebre aftosa es un problema de "salud animal", motivo por el que dijo entender la "preocupación" de las autoridades británicas frente a un posible "quebranto económico" en el país. La UE ya ha prohibido a todos los países miembros la importación de ganado, carne y leche del Reino Unido. Preguntado por la gestión en momentos de crisis derivados de un peligro de sanidad pública, Arranz afirmó que la agencia del Ministerio de Sanidad y Consumo que él dirige cuenta "con todos los procedimientos adecuados para gestionar alertas en la seguridad alimentaria" que puedan surgir en España. "No somos fabricantes de alimentos, no podemos evitar que en algún momento dado, algún fabricante de alimentos pueda cometer algún error, pero tenemos los procedimientos sensibles y rápidos para acotar en el espacio y en el tiempo cualquier suceso de esa naturaleza", aseguró. Por otra parte, adelantó que la Agencia de Nutrición difundirá a partir de mañana las "cinco claves" de seguridad alimentaria y prevención extraídas del decálogo de la OMC para evitar enfermedades por la ingestión de alimentos ante los peligros por el aumento de temperaturas en el verano. "Se trata de practicas muy sencillas y al alcance de todos los ciudadanos como el mantener la cadena de frío, evitar la contaminación cruzada, lavarse las manos o huir de establecimientos clandestinos", explicó el director de la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición.