ESTOCOLMO (SUECIA), (EP/AP) Unos tres millones de pacientes se infectan cada año en los hospitales europeos con gérmenes resistentes a los fármacos, lo que anualmente provoca la muerte a 50.000 pacientes. Evitar este problema, se ha convertido para la Unión Europea (UE) en uno de los retos más urgentes de 2008, en lo que a salud se refiere, más incluso que la lucha contra epidemias como la tuberculosis o el sida, según el último informe elaborado por del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

"Es inaceptable para mi que uno de cada 10 pacientes ingresados en un hospital de la Unión Europea pueda coger allí mismo una infección", aseguró en un comunicado el comisario europeo de Sanidad, Markos Kyprianou, quien destacó que el desarrollo de acciones para atajar este problema debe ser "una prioridad" para su Comisión y para la ECDC el próximo año. Otra de las prioridades para las políticas sanitarias europeas en 2008 será la de prepararse para la eventual aparición de una pandemia de gripe aviar que podría causar la mutación del virus, según destaca el estudio de la ECDC. El documento destaca que los países de la UE han logrado éxito en la mayoría de sus esfuerzos en la lucha contra las enfermedades infecciosas, logrando controlar más de 49 de ellas, estabilizándolas o haciéndolas remitir. No obstante, reconocen que la tuberculosis continúa siendo "un reto" en la UE, donde se registraron cerca de 60.000 casos en 2005. También lo es el sida, cuyas cifras continúan también ascendiendo en el continente. Según el informe, cerca de 27.000 nuevos casos de sida se confirmaron en 2005, llegándose a un total de 700.000 infectados. Las mayores tasas de infectados por el VIH las tiene Estonia, con 467 casos por millón de habitantes, por encima de países líderes en estas marcas, como Portugal o Reino Unido. "No digo que esté controlado (el sida), creo que la UE puede hacer mucho más", dijo el director del ECDC, Zsuzsanna Jakab, apuntando que el 30% de los infectados de VIH desconocen estar enfermos, una situación por la que a su juicio, deben ser revisadas las estrategias de concienciación e información sobre el mal.