Las apneas del sueño se pueden diagnosticar mediante un estudio realizado en el hospital, a través de una polisomnografía, u otro más simple y menos costoso realizado en el domicilio con una poligrafía respiratoria, sien embrago un estudio liderado por el CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) y el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres, ha demostrados que los estudios domiciliarios deben limitarse a los casos mas graves. La investigación, que publica este mes 'Americam Journal Respiratory and Critical Care Medicine', aconseja un uso más restrictivo de la poligrafía respiratoria domiciliaria hasta que se disponga de más datos, ya que "los resultados han mostrado que la decisión terapéutica es igual en los pacientes con gran número de apneas y desigual en los casos mas leves, por lo que el uso de la poligrafía respiratoria debe limitarse a pacientes con sospecha de enfermedad grave", afirma Juan Fernando Masa, coordinador del estudio.
Aunque existen más de 18 tratamientos contra el síndrome de apneas e hipopneas del sueño (SAHS), "sólo la cirugía ortognática presenta un índice de curación del 95 por ciento", según ha asegurado el cirujano maxilofacial el doctor Joan Birbe. Esta técnica quirúrgica corrige la posición de la mandíbula evitando que durante el sueño se deslice y obstruya la vía aérea superior. Así, su objetivo es desplazar levemente las bases óseas para que el oxígeno circule con normalidad y desaparezcan las apneas e hipopneas. La cirugía se realiza a través de la boca por lo que después de la intervención las cicatrices no son visibles y el perfil facial mejora.
La obesidad, la depresión o la presencia de hábitos de vida poco saludables aumentan el riesgo de trastornos del sueño, según han puesto de manifiesto expertos de la Sociedad Española de Sueño (SES), en el marco de la XX Reunión Anual que esta sociedad ha celebrado en Sevilla esta semana. El doctor Joaquín Durán, miembro de la SES, ha aludido al respecto a los diferentes estudios clínicos realizados en los últimos años, que han ido demostrando una relación directa. "En el caso del insomnio, el aumento de su frecuencia guarda relación con los hábitos de vida poco saludables y la incidencia de la depresión en la población actual, mientras que las apneas del sueño se relacionan fundamentalmente con el aumento de la prevalencia de la obesidad", ha enfatizado.
La terapia de presión respiratoria positiva continua (TPRP) reduce la fatiga y aumenta la energía en pacientes con apnea obstructiva del sueño, según un estudio de la Universidad del Estado de San Diego y la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) que se publica en la revista 'SLEEP'. Los pacientes con apnea obstructiva del sueño a menudo dicen sentirse "nuevos" tras comenzar un tratamiento con terapia de presión respiratoria positiva continua (TPRP). El estudio proporciona evidencias objetivas que apoyan estos informes anecdóticos y muestran que tres semanas de TPRP reduce la fatiga y aumenta la energía en estos pacientes.
El 25 por ciento de los castellanoleoneses nunca ha oído hablar de la apnea del suelo y el 82 por ciento tampoco sabe que se trata de un trastorno que afecta a la salud, aunque esta enfermedad la padecen 1,5 millones de españoles y más del 80 por ciento de ellos está sin diagnosticar. Estos datos se desprenden del 'Estudio sobre el Conocimiento y las Percepciones de la Apnea del Sueño en la Sociedad Española', realizado por Asenarco (Asociación Española del Sueño), en colaboración con el rea de Sueño de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) y con el apoyo de Philips Respironics.