La Sociedad Española de Sueño (SES), formada por médicos especializados en el diagnóstico y tratamiento de trastornos de este campo, ha pedido el adelanto de las emisiones televisivas nocturnas de máxima audiencia para poder acostarse antes y dormir más horas.

En una nota, este grupo científico ha argumentado que se debe retrasar lo menos posible la hora de irse a la cama, por lo que ha propuesto que los programas de televisión en horario estelar empiecen y concluyan antes.

“Invadir horas de sueño de este período tan biológicamente activo es una autoagresión para nuestra salud tan relevante como el tabaquismo”, ha asegurado el presidente de SES, el doctor Joaquín Terán-Santos.

Según estos expertos, los horarios “recomendables” de duración del sueño según las distintas edades son: de 9 a 11 horas para los niños escolares; de 8 a 10, los adolescentes; de 7 a 9, los adultos; y entre 7 y 8 horas, los ancianos.

En el informe “Sueño saludable: evidencias y guías de actuación”, la SES ha señalado otras sugerencias para mejorar la calidad del sueño, como evitar antes de dormir el uso de dispositivos electrónicos (móviles y otros) que emitan luz, pues ello retrasa la secreción de melatonina y hace que aumente el estado de alerta.

Los médicos también han destacado la importancia de una buena alimentación, pues está relacionada con el buen descanso en lo que consideran “un binomio inseparable”.

Un sueño insuficiente o de mala calidad puede afectar a la conducta alimentaria e incrementar la obesidad, de la misma manera que lo que se ingiere influye en el sueño.

Según el informe, el consumo de ciertos alimentos justo antes de dormir podría “facilitar o perjudicar” la calidad del mismo.

Entre los alimentos que lo favorecen están los lácteos, el pescado azul o los frutos secos, mientras que las frutas ricas en vitamina C, las carnes rojas o el té, alimentos ricos en tirosina, retrasan la hora de quedarse dormido y perjudican el sueño.