El Oriente Asturiano

Los placeres en verde

Asturias es todo lo que se dice de ella y más, y cualquier ruta que se elija para descubrirla será acertada. Si se sigue el camino de la costa, prados, playas, montañas y acantilados serán los elementos básicos que dibujen el telón de fondo de un viaje por el oriente asturiano. Sólo habrá que desviarse algunos kilómetros hacia el interior para que aparezcan nuevos elementos aún más espectaculares: “fracturas” como el del Sella o el del Cares, son algunos de los parajes más bellos de la península, y sobre todo, las impresionantes cumbres de los Picos de Europa y su Parque Nacional.

Ribadesella marca el comienzo del viaje y la elección no es fortuita porque en esta población se dan la mano muchos de los elementos que se encuentran en la ruta. Para empezar, la villa es señorial y a lo largo de su casco antiguo se pueden observar casonas y edificios que así lo atestiguan. Además, Ribadesella tiene puerto, y lo que fuera en su día reino de pescadores, ha hecho un hueco a las embarcaciones deportivas y de recreo. Pero más que a ver barcos, lo que interesa es que se trata de un buen lugar para pararse a probar una sidra escanciada con unas almejas, unas nécoras, o cualquier cosilla de comer con los dedos. Para rebajar la sidra, nada como un paseo por la amplia playa con su estuario y unos montes de fondo que enmarcan el cuadro.

En las cercanías de Ribadesella se encuentra la Cueva del Tío Bustillo, que es un conjunto de cuevas que estuvieron habitadas durante el paleolítico y que están llenas de arte rupestre. Está abierta del 1 de abril al 5 de septiembre y los miércoles la entrada es gratuita. La visita vale la pena, sobre todo si se viaja con niños.
Dirección a Cangas de Onís, hay que desviarse al llegar a Arriondas un pequeño pueblo asturiano en medio de la hermosa vega de los ríos Sella y Piloña. Desde aquí puede verse el encuentro de los dos ríos y recorrer sus orillas en agradables paseos. Arriondas es uno de los mejores sitios en Asturias para practicar deporte activo, desde kayac hasta la pesca de salmón.

Siete kilómetros de carretera más adelante nos lleva a Cangas de Onís, que fuera la primera capital de la monarquía asturiana. En Cangas hay mucha arquitectura que ver: un puente romano que de romano sólo tiene la base pues el resto es gótico; el Palacio Cortés del siglo XVI; unas cuantas iglesias y la casa Dago, una casa de indianos que alberga el centro de información de los Picos de Europa. Lo mejor es ir a Cangas un domingo, cuando hay mercado de productos asturianos.

De Cangas se puede continuar por la AS 11 hacia el interior en un primer acercamiento hacia los Picos de Europa. A lo largo del camino entre los ondeantes prados verdes se ven con frecuencia hórreos y lagares. Pocos de ellos siguen estando en uso pero su presencia es un recuerdo de la Asturias rural y ganadera.

Los pueblos se van sucediendo entre curva y curva de la carretera, en el mismo corazón de la región: Corao, que aunque es pequeño conserva interesantes ejemplos de casonas asturianas; Mestas de Con, Benia, La Rebollada, todos ellos pueblos con su particular encanto. Al llegar a Prado hay que detenerse, pues cerca hay un mirador que en los días despejados permite ver los Picos de Europa en todo su esplendor. En cualquier momento se puede hacer una parada y entrar en el bar del pueblo, si es que lo tiene, y pedir una sidrita. Los más atrevidos pueden intentar escanciarla, así la sidra pierde el anhídrido carbónico acumulado durante la maceración.

En Poo de Cabrales, no confundir con el de Llanes, hay otro mirador que merece un alto en el camino. En un día claro puede verse el Naranjo de Bulnes y otras de las cimas más llamativas. Luego se llega a Carreña uno de los lugares donde se fabrica el famoso queso de cabrales. Para el que no haya tenido el placer de probar este queso, es conveniente advertir que su sabor es casi tan fuerte como su olor pero cuando se le va cogiendo el gusto termina siendo una exquisitez.

Las Arenas es el siguiente pueblo. En este punto, los amantes del senderismo tienen que hacer un desvío en la ruta por la AS-264 a lo largo de 6 kilómetros para llegar a Poncebos, y siguiendo la ruta del río Cares que se cruza por puentes en dos ocasiones, adentrarse en plenos Picos de Europa hasta llegar a la Presa de Cain. No es sencillo describir con palabras la inmensidad del paisaje y la sensación de grandiosidad que se percibe en el aire. Un símil sería un paseo por las nubes.

De vuelta en Las Arenas, se continúa por el interior pasando por Mildón, Trescares, Mier, Abándames, Panes y Siejo. Al llegar a Unquera se retoma la carretera de la costa N-634 ya de camino de regreso. Se pasa por La Franca, Tresgrandas, Vidiago y se llega a Llanes , uno de los lugares más emblemáticos de Asturias. Llanes es un pueblo de pescadores conocido sobre todo por sus magníficas playas. Para ver bien la villa hay que acercarse al paseo de San Pedro, un camino de césped natural paralelo al mar desde donde se contempla la villa, la Sierra del Cuera y el mar Cantábrico.

Llanes tiene origen medieval, y de entonces es un trozo de muralla que aún se conserva y algún que otro resto más. Hay varias iglesias cada una con su historia y su leyenda, casonas, palacios y la casa de Juan Pariente, donde una gran placa recuerda que allí durmió el monarca Carlos V en 1517. A imitación del monarca, el viajero tiene en Llanes y sus alrededores un buen lugar donde pernoctar.

Siguiendo la carretera de la costa siempre con el mar a la derecha se inicia el tramo final de la ruta. Salpicando el paisaje, es muy común ver a las afueras de los pueblos las casas de los indianos, aquellos asturianos que partieron allende los mares y volvieron con fortuna. Son unas casas majestuosas, en ocasiones con torretas y balcones, cuanto más complicadas mejor. Un pequeño detalle las delata, a la entrada de casi todas ellas se erige una palmera, recuerdo traído de los países cálidos que fueron durante años su otra patria.

Es muy probable que durante el trayecto el cielo esté gris, haya bruma e incluso llovizne. Pero en esos momentos en los que sale el sol entre las nubes y se refleja en los prados mojados y en las rocas de los acantilados … Cada rato tiene su hueco para el placer….

FICHA PRACTICA

HOTELES

La Posada de Babel
En las asturianas tierras de Llanes, mirando al Cantábrico, se encuentra este original hotelito convertido en un auténtico retiro físico y espiritual. Lo de original es porque este establecimiento rompe totalmente con el concepto rural para decantarse más por el de collage, y es que el hotel está formado por tres peculiares edificios: el principal, el hórreo y un cubo.

Posada de Babel
La Pereda. Llanes
Tel.: 985 402 525
www.laposadadebabel.com
Habitaciones: 9 dobles, 1 individual y 1 suite
Precios: La habitación doble cuesta 75€, mientras que el precio de la suite asciende a 108 € por noche.

Casona d’Alevia.
La Casona D`Alevia es un conjunto formado por varias casas de los siglos XV al XVII cercano a los Picos de Europa. El lugar es muy entrañable lo que enseguida se percibe en la decoración de toda la casa. Muebles antiguos, pequeños objetos pertenecientes a la casa original y algunos añadidos después llenan las estancias.

Casona d’ Alevia.
Peñamellera Baja.
Tel.: 985 414 176.
www.casonadalevia.com
Habitaciones: 9
Precios: En temporada alta (del 1 de Junio al 30 de Septiembre, Semana Santa, Navidad y puentes): 80 €
Temporada baja: 70 €

Aultre Naray
Lo primero que llama la atención de esta casona del siglo XIX es su propio nombre. “Aultre Naray” que significa “No tendré otra”… Ni falta que hace, porque este edificio convertido en hotel es único, y como muestra, la chimenea que recibe al visitante nada más entrar. Es la bienvenida más cálida que se puede encontrar en estas tierras asturianas.

Aultre Naray mantiene la arquitectura tradicional de la zona, aunque ésta haya sido combinada sabiamente con las nuevas tendencias del interiorismo. Las habitaciones son románticas y muy cálidas en especial las abuhardilladas.

Aultre Naray
Peruyes. Cangas de Onís
Tel.: 985 840 808
Habitaciones: 10
Precios: Doble, 62 €. Hay ofertas especiales para fines de semana.

La Arquera
La Arquera es una vieja casona de labranza que aún conserva el hórreo construido hace más de 200 años y el lagar de sidra. De lejos, La Arquera se distingue por sus limoneros, por su contundente galería acristalada y sus paredes de color amarillo inconfundible.

Como hotel rural, La Arquera cuenta con 13 habitaciones, de las cuales once son dobles y dos suites, y su decoración se caracteriza por un tono clásico que en algunos momentos recuerda al de un parador castellano.

La Arquera.
Llanes.
Tel.: 985 402 424
www.hotelarquera.com
Habitaciones: 13 habitaciones

RESTAURANTES

El Corral del Indiano
El Corral del Indiano en Arriondas es un restaurante que demuestra una interesante mezcla de platos arriesgados con carácter tradicional junto con una amabilísima atención al cliente. El magnífico entorno en el que está ubicado pone la guinda al conjunto.
Rodeados de una decoración chocante los platos son sólidos y con un toque creativo. Lo mejor es decantarse por el menú degustación que cambia según la temporada.

El Corral del Indiano
Avda. Europa, 14. Arriondas
Tel.: 985 841 072
www.elcorraldelindianu.com

Casa Marcial
Por fuera, su aspecto dice más bien poco en contraste con lo que uno luego va a encontrarse al sentarse a la mesa. Nacho es el mejor cocinero de la nueva cocina Asturiana. En sus mesas reservan artistas, actores y políticos que huyen durante un día de la playa para disfrutar del campo asturiano. Agua, sol y bosques conforman un entorno fantástico.

Casa Marcial
La Salgar, 10. Arriondas
Tel.: 985 840 991.

COMPRAS

Imprescindibles sus magníficos quesos, que aunque sólo tres tienen denominación de origen hay más de 42 variedades: Cabrales (en Viuda de Aquilino Sánchez. Cl Ángel Tarano, 1. Cangas de Onís). Alta calidad en numerosas tiendas. En Ribadesella hay buenos licores, orujos y sidra en (Clic, Cl. Magdalena, 4).

Más información

www.guiastur.com
www.senderista.com/asturias
www.ribadesella.com
www.cangasdeonis.com
www.llanes.com
www.asturiaspicosdeeuropa.com