La sociedad está cambiando

Las prioridades sanitarias de la sociedad actual están orientándose hacia una estrategia de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad, como parte del interés general en busca de la mejora de la calidad de vida.

La promoción de la salud y la prevención de la enfermedad se han transformado en una demanda social creciente y por tanto en una de las misiones de todos los profesionales sanitarios. Esta situación comporta una nueva estrategia sanitaria dirigida tanto hacia el estímulo de promoción de la salud, prevención de la enfermedad y detección precoz, como también hacia la continuidad asistencial cuando la persona cae enferma.

ADAPTACION DEL HOGAR
“QUE EL HOGAR NO ECHE AL MAYOR”

La sociedad está cambiando

Las prioridades sanitarias de la sociedad actual están orientándose hacia una estrategia de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad, como parte del interés general en busca de la mejora de la calidad de vida.

La promoción de la salud y la prevención de la enfermedad se han transformado en una demanda social creciente y por tanto en una de las misiones de todos los profesionales sanitarios. Esta situación comporta una nueva estrategia sanitaria dirigida tanto hacia el estímulo de promoción de la salud, prevención de la enfermedad y detección precoz, como también hacia la continuidad asistencial cuando la persona cae enferma.

En los últimos 10 años las investigaciones sobre Calidad de Vida han ido aumentando progresivamente en diferentes ámbitos del quehacer profesional y científico.

Entre las ciencias de la salud, los avances de la medicina han posibilitado prolongar notablemente la vida, generando un incremento importante de las enfermedades crónicas. Ello ha llevado a poner especial acento en un término nuevo: Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS).

La CVRS evalúa el impacto de la enfermedad y el tratamiento en la vida del paciente, y va más allá de la recopilación y gradación de la presencia y severidad de los síntomas de la enfermedad analizada o de los efectos adversos causados por el tratamiento administrado; e investiga como el paciente percibe y experimenta estas manifestaciones a diario, y como le afectan en el desarrollo de su vida habitual.

Numerosos trabajos de investigación científica emplean hoy este concepto, como un modo de referirse a la percepción que tiene el paciente de los efectos de una enfermedad determinada o de la aplicación de cierto tratamiento en diversos ámbitos de su vida, especialmente de las consecuencias que provoca sobre su bienestar físico, emocional y social.

Las tradicionales medidas mortalidad/morbilidad están dando paso a esta nueva manera de valorar los resultados de las intervenciones, comparando unas con otras, y en esta línea, reorientando la meta de la atención en salud no sólo a la eliminación de la enfermedad, sino fundamentalmente a la mejora de la Calidad de Vida del paciente. Sobre todo cuando pensamos en determinados grupos de pacientes como nuestros mayores y los pacientes afectados por algún grado de dependencia.

MAYORES Y DEPENDENCIA

El número de personas mayores de 65 años se ha duplicado en los últimos treinta años del siglo XX, pasando de 3,3 millones de personas en 1970 (un 9,7 por ciento de la población total) a más de 6,6 millones en 2000 (16,6% de la población total). Este fenómeno del envejecimiento va a continuar en los próximos años, en los que la población mayor seguirá incrementándose de manera notable, a la vez que disminuirá la proporción de personas en edades jóvenes.

Una característica demográfica que se irá agudizando con el paso del tiempo, es la que se ha llamado “envejecimiento dentro del envejecimiento”, es decir, el gran aumento que va a experimentar el colectivo de población de 80 y más años, cuyo ritmo de crecimiento será muy superior al del grupo de 65 y más años en su conjunto. Como consecuencia de este proceso de envejecimiento interno de la población mayor, el grupo constituido por las personas de 80 y más años se ha duplicado en sólo veinte años (los transcurridos entre 1970 y 1990) pasando de medio millón a más de 1,1 millones de personas, y todo hace prever que su número superará los 2,9 millones en el año 2016 (6,1% de la población), tres de cada diez personas mayores de 65 años superarán, a su vez, los 80.

Este aumento de la esperanza de vida origina también una mayor prevalencia de enfermedades crónicas y originadoras de dependencia. Este fenómeno ha sido denominado por algunos autores como el fracaso del éxito.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que este intenso proceso de envejecimiento no debe ser considerado sólo como un problema, sino también como una oportunidad social que es necesario aprovechar. El envejecimiento de la población es la expresión de un logro humano: vivir más y vivir mejor. Constituye una de las transformaciones sociales más importantes producidas en el último tercio del pasado siglo. Pero es, a la vez, un reto al que es necesario dar respuesta.

DEPENDENCIA Y LUGAR DE RESIDENCIA

Según la Encuesta sobre discapacidades, deficiencias y estado de Salud (1999), 3.528.221 personas presentan algún tipo de discapacidad, un 9% de la población, de los cuales 58,7 % son mayores de 64 años.

Un 62.8% de las personas con dependencia residen en su domicilio, en menores de 65 años el porcentaje aumenta hasta el 71.5%.

• Actualmente el 30% de los ancianos ingresados en Residencias podrían estar en casa con ayudas mínimas.
• El 90% de los ancianos institucionalizados en hospitales y residencias lo están por falta de alternativas.

Con los datos anteriores, podríamos estar en condiciones de intuir como son los propios dependientes los que desde sus domicilios nos piden ayuda para que no sea necesario que abandonen su casa, ya que en nuestra sociedad no puede ser el hogar el que arroje a la persona dependiente a una residencia o a un hospital
PUNTOS BASICOS EN LA ADAPTACION DEL HOGAR
Actuaremos sobre tres aspectos fundamentales:
1) Adaptación del acceso al inmueble
2) Adaptación básica del domicilio
3) Adaptación total del domicilio
ADAPTACION DEL ACCESO AL INMUEBLE
Con los datos que dimos en donde se contempla como un 62.8% de las personas con dependencia residen en su domicilio y en menores de 65 años el porcentaje aumenta hasta el 71.5%, es fácil poder afirmar como en nuestro país existe un número más que considerable de ciudadanos que viven encarcelados en su propio hogar y todo ello porque el Juez de la Sociedad ha dictaminado que esto es así y el resto de la sociedad por vergüenza torera ni tan siquiera se quiere plantear lo que está pasando; pero a partir de ahora hemos de decir como gracias a distintas denuncias estamos llegando a la conciencia de la sociedad indicándoles aquello de: ¿has pensado que un día tu también podrías estar encarcelado?.
La adaptación de acceso es tan sencilla como incidir sobre tres tipos de actuaciones:
• Rampa de acceso
• Asideros
• Ascensor
Para realizar ese tipo de actuaciones, hasta ahora, nos hemos tropezado con bastantes comunidades de vecinos insolidarias en donde no se daba vía libre a este tipo de actuaciones, pero hoy en día los boletines oficiales del estado y de las distintas comunidades autónomas han ido poniendo sensatez en esta tarea.
ADAPTACION BASICA DEL DOMICILIO
Si analizamos aquellos puntos del domicilio que suelen echar al dependiente nos encontramos con que básicamente los podemos resumir en tres:
1) Adaptación del Cuarto de Baño; actuaremos sobre
a. Eliminación de la bañera
b. Subir de altura el inodoro
c. Poner el lavamanos libre, ya que en caso de silla de rueda si tenemos un mueble debajo del lavamanos no podríamos asearnos.
d. Colocación de asideros
e. En caso de ser necesario colocación de pavimento antideslizante
2) Adaptación de la cocina
a. Colocación de pavimento antideslizante
b. Si es posible, por problemas de potencia eléctrica, colocaremos una cocina de vitrocerámica o de inducción.
c. En caso de no poder colocar una cocina eléctrica pondremos detectores de gas.
d. Grifería con termostato
e. En caso de silla de rueda adaptaremos la altura de los muebles de cocina
3) Adaptación del dormitorio
a. Eliminación de alfombras.
b. Colocación de detectores de movimiento para que se conecten a la luz
c. Cama con somier articulado
d. Colchón que cuide nuestra ergonomía