La próstata está muy poco desarrollada en el recién nacido y crece con el periodo pubertal hasta llegar a su estado adulto, aunque cuando empieza a causar problemas es fundamentalmente a partir de la quinta y sexta décadas de vida.

La próstata está muy poco desarrollada en el recién nacido y crece con el periodo pubertal hasta llegar a su estado adulto, aunque cuando empieza a causar problemas es fundamentalmente a partir de la quinta y sexta décadas de vida.

Si se consideran globalmente los tumores benignos y malignos prostáticos, uno de cada tres hombres se verá afectado por ellos a lo largo de su vida, pero aquí sólo se analizará la problemática del tumor maligno, el cáncer de próstata.

Este cáncer de próstata será casi siempre un adenocarcinoma, al ser un tumor maligno (carcinoma) derivado de una glándula (adeno). La importancia del cáncer prostático es enorme, puesto que, junto con el cáncer de pulmón, es el tumor maligno más frecuente en el varón (se disputa este dudoso honor con el cáncer de pulmón) aunque no representa la causa más frecuente de muerte oncológica, siendo el segundo o el tercer causante de muerte, tras el de pulmón y el colo-rectal.

1.- ¿Qué es la próstata?

La próstata es una glándula situada a modo de anillo alrededor de la porción inicial de la uretra del varón (en la llamada uretra prostática). Su misión es producir una parte del líquido seminal, que sirven para nutrir a los espermatozoides (aproximadamente el 30% del volumen de dicho líquido seminal se produce en la próstata).

2.- ¿A qué tipo de hombres afecta principalmente?

El cáncer de próstata afecta a hombres de edad avanzada, siendo muy rara la mortalidad por esta causa antes de los 50 años y luego creciendo exponencialmente hasta casi el 5% en hombres de más de 85 años. En nuestro país no contamos con cifras epidemiológicas muy exactas, aunque sí sabemos que la incidencia del cáncer prostático es menor que en EEUU, siendo este achacable posiblemente a nuestra dieta, a nuestro clima y a la distribución racial de nuestra población (la raza negra, la más proclive a sufrir cáncer de próstata, tiene escasa implantación en España).

3.- ¿Cuál es la incidencia del cáncer de próstata?

Las cifras de nuevos casos de cáncer de próstata diagnosticados anualmente tienen una enorme variabilidad tanto geográfica como racial. Mientras que en la población negra de EEUU se pueden presentar casi 100 nuevos casos por 100.000 hombres, esta cifra baja a la mitad en la población blanca del mismo país y se hace aún menor en la de origen hispano. En España nos movemos en cifras de aproximadamente 20 nuevos casos por 100.000 hombres y año.

4.- ¿El cáncer de próstata puede presentarse de forma latente?

Sí. Se sabe que el cáncer de próstata latente, el que se descubriría al estudiar la próstata en una autopsia pero que no ha sido descubierto clínicamente, es extraordinariamente frecuente, estando presente en el 40-60% de hombres de más de 60 años. Además, curiosamente, no existen las mismas diferencias geográficas en los porcentajes de detección de cáncer latente. Por otro lado, el porcentaje de cáncer clínico en población de raza amarilla se dispara al considerar los emigrados a EEUU respecto a los que permanecen en países asiáticos. Debe existir por tanto algo que favorezca la progresión del cáncer latente al cáncer clínico.

5.- ¿Qué circunstancias se relacionan con su aparición?

Existen circunstancias relacionadas con el cáncer de próstata que no podemos modificar, como son la edad avanzada, la raza y los factores genéticos. Es posible que estos últimos sean mucho más conocidos e incluso modificables en un futuro próximo, pero en la actualidad sólo podemos considerar que el hecho de presentarse en un varón un cáncer de próstata aumenta las probabilidades de que sus parientes cercanos (hijos y hermanos) también lo sufran. Aunque no podemos prevenir esta tendencia, sí podremos extremar los métodos de diagnóstico precoz en estos casos. Más influenciables son otros factores etiológicos, fundamentalmente la dieta, la exposición al sol y la ingestión de vitaminas.

6.- ¿Un consumo excesivo de grasas puede aumentar el riesgo?

Respecto a la dieta, la ingestión excesiva de grasas supondría un claro factor de riesgo para padecer de cáncer de próstata, tal y como se ha demostrado en pacientes norteamericanos.

El papel de las grasas explicaría la menor incidencia de cáncer prostático en países de dieta mediterránea como el nuestro y la mayor incidencia en la población de raza amarilla que emigra a EEUU y asume sus costumbres dietéticas (siempre comparando la incidencia del cáncer en estos hombres con la observada en aquellos de la misma raza que viven en países asiáticos).

El excesivo consumo de grasas produce una mayor oferta de colesterol, lo que podría suponer una mayor producción de hormonas esteroideas, dentro de las cuales están las hormonas sexuales, cuya presencia es indispensable para el desarrollo del cáncer de próstata.

7.- ¿Qué vitaminas pueden protegernos frente a este tipo de cáncer?

Las vitaminas B12, C, los carotenos, antioxidantes, las vitaminas D y E, el hierro, el selenio y las isoflavonas de la soja, parecen también tener un efecto beneficioso y preventivo respecto a la presentación y progresión del cáncer de próstata. Nuestra dieta mediterránea rica en cítricos, verduras y legumbres es, por tanto, claramente beneficiosa

8.- ¿La dieta vegetariana es buena?

La dieta vegetariana también sería saludable, pues los hombres vegetarianos consumen pocas grasas, toman abundante fibra y además ingieren en su dieta fitoestrógenos (fito "planta" y estrógenos "hormonas femeninas que frenan el desarrollo prostático y tienen efecto anticanceroso prostático). En muchos países asiáticos existen costumbres dietéticas beneficiosas por la abundante ingestión de soja, rica en fitoestrógenos.

9.- ¿La exposición al sol disminuye la incidencia de cáncer?

Los países con más horas de sol posiblemente tienen menor incidencia de cáncer prostático, quizás en relación con una mayor producción de vitamina D.

10.- ¿Y el ejercicio físico?

El ejercicio físico también se ha relacionado con la menor incidencia de cáncer de próstata. La única explicación plausible sería que el ejercicio también disminuye los niveles del colesterol, mejorando además la relación entre el colesterol beneficioso y el perjudicial.

11.- ¿En qué consisten las campañas de quimioprevención?

Se trata de dar una medicación con efectos anticancerosos, como pueda ser el finasteride. Esta medicación tiene un efecto frenador del desarrollo prostático al producir un bloqueo hormonal (se impide el paso de testosterona, la principal hormona masculina y la dihidrotestosterona, la hormona que más efecto tiene en la función y desarrollo prostáticos).

Este medicamento se comenzó a usar hace unos diez años para tratar la hipertrofia benigna de próstata (el tumor o crecimiento benigno de esta glándula). No hay aún datos definitivos respecto a los resultados de esta prevención, por lo que no pueden extraerse conclusiones respecto a su utilidad, efectos nocivos, costes, etc.

12.- ¿Es posible diagnosticarlo de forma precoz?

Durante muchos años, la mayoría decánceres prostáticos se descubrían cuando ya no eran potencialmente curables, por estar muy extendidos. Desde finales de los años 80 se ha observado un aumento asombroso del número de cáncer prostático diagnosticados, consiguiéndose también el descubrirlos en una situación precoz y curable.

13.- ¿Cómo se puede lograr?

Para lograr esta diagnóstico precoz han existido una serie de avances tecnológicos, entre los cuales el más importante ha sido la popularización de la determinación del PSA. Las siglas PSA corresponden a las iniciales de Prostatci, "prostático", Specific, "específico", Antigien "antígeno", un mangnífico marcador de tumor prostático. Se trata de una sustancia que existe en la sangre, siendo normal al encontrarla hasta una determinada concentración, que se eleva en casos de cáncer prostático, aunque también puede elevarse por enfermedades prostáticas benignas.

14.- ¿En qué consiste un cribado o "Screening"?

El "escreening" o cribado se debe realizar con la determinación del PSA y con la palpación transrectal de la glándula prostática (el famoso tacto rectal). Dependiendo de que haya sospecha de cáncer según los resultados obtenidos (elevación del nivel en sangre del PSA o palpación de una glándula dura y / o irregular), se debe realizar una exploración ecográfica transrectal y una toma múltiple de biopsias prostáticas para confirmar o no que exista tumor y aplicar en su caso el tratamiento adecuado

La toma de muestras de la próstata (biopsia múltiple) se hace desde hace años mediante la visión de la próstata que se logra con la ecografía transrectal (exploración con ultrasonidos). La biopsia puede practicarse sin necesidad de anestesia ni de ingreso hospitalario en la mayoría de los casos.

15.- ¿Para qué sirven las campañas de cribado o "screening"?

A través de la determinación del PSA (antígeno específico prostático) se puede descubrir un mayor número de cánceres prostáticos, multiplicando por 20 la incidencia de cáncer prostático al ser aplicadas en poblaciones específicas bajo la influencia de determinados centros sanitarios.

16.- ¿Qué resultados se han obtenido?

En estas áreas donde se ha realizado un uso intenso de las determinaciones de PSA, como en los EEUU, la incidencia de cánder de próstata ha alcanzado un máximo (2-4%) y ahora está disminuyendo. Éste no es el resultado de cambios en el estilo de vida, en los hábitos dietéticos o en otros factores de riesgo, sino que demuestra que el cribado ha identificado los casos existentes en la población, haciéndolos aflorar y "agontándolos".

Se están realizando estudios muy reglados de cribado con PSA en Europa y EEUU para confirmar si esto supone una reducción de la mortalidad por cáncer de próstata, tras diagnosticar y tratar adecuadamente los casos encontrados (con cirugía oncológica radical: prostatectomía radical o con radioterapia), comparando los resultados con los obtenidos mediante vigilancia expectante y sin aplicar tratamiento hasta que haya síntomas. En esta línea, existen ya datos en EEUU y en regiones europeas (por ej.- Innsbruck y zona de influencia) que demuestran un descenso de la mortalidad por el uso del cribado que ha llegado a establecerse en un 3% menos.

17.- ¿Cuándo está indicado?

Para que un cribado esté indicado se precisa que trate de diagnosticar una enfermedad que tenga una alta incidencia en la población, representando un gran problema sanitario, que en el caso de que se realice un diagnóstico precoz sea aplicable una terapia curativa efectiva y que a la postre se logre una disminución de la mortalidad y de la morbilidad causadas por la enfermedad que va a ser diagnosticada. Por último, desde el punto de vista de la economía sanitaria, también es indispensable que el cribado sea eficiente y que tenga un coste aceptable.

18.- ¿Hay consenso respecto a su utilidad?

Existe una controversia considerable sobre el cribado del cáncer prostático, pues quizás produzca una detección excesiva (con el consiguiente sobretratamiento), quizás no existe una confirmación segura de la efectividad del tratamiento con intención curativa y quizás el coste de los programas sea excesivo. Por desgracia, no estamos ante un caso tan claro como el del cribado del cáncer de cuello uterino. Ciertamente, se puede afirmar que mueren más hombres con el cáncer de próstata que del cáncer de próstata.

Este tumor de lenta evolución y no se hace evidente en todos los hombre que lo tienen (diferencias entre incidencias del cáncer latente y del cáncer clínico), evideciándose además en hombres de edad avanzada (con posibilidades de morir pronto por otra causa). Mientras que en el 30% morirá de la enfermedad.

Sin embargo, el hecho sigue siendo que aproximadamente hasta un 10% de hombres puede ser finalmente diagnosticado de cáncer de próstata y el 3-4% sucumbirá por la enfermedad, a menudo con una reducción considerable de su calidad de vida durante muchos años antes de su muerte.

En mi opinión, existen más argumentos a favor que en contra del cribado, aunque sin duda tengamos datos más convincentes en los próximos años, lo que supondrá que definamos exactamente a quién hacer el cribado, cómo hacer el cribado, cómo interpretar sus resultados y a quién y cómo habrá que tratar.

19.- ¿A quién cribar?

Además de la simple indicación del cribado a todos los hombres por encima de 50 años, habría que considerarque éste está especialmente indicado en: individuos de más de 40 años con un antecedente de cáncer prostático en algún familiar cercano, individuos de más de 40 años que hayan sido sometidos a vasectomía, pues existen mínimas dudas, no confirmadas, de que dicha cirugía puede favorecer el desarrollo de cáncer prostático, e individuoso de raza negra de más de 40 años. Nunca deberían ser sometidos a cribado pacientes con muy corta expectativa de vida, no siendo por tanto aplicable dicho procedimiento a los hombres de más de 75-80 años sin ninguna sintomatología urinaria.

20.- ¿Puede acarrear el cribado consecuencias psicológicas nocivas para algunos pacientes?

Mientras que para muchos el análisis del PSA es Providencial Sin Antecedentes, otros lo ven como un Productor de Stress y Ansiedad. Por un lado, puede introducir al paciente en un circuito incómodo – sin un claro final – y estresante: en aquellos casos en que el PSA está elevado, existe sospecha de cáncer prostático y éste no se diagnostica, el paciente sufre una prolongada situación de incertidumbres, dudas y miedos.

Los pacientes deberían, por tanto, ser informados de las incertidumbres que se tengan y de las posibles consecuencias de ser sometidos a determinaciones de PSA y ser o no diagnosticados, en consecuencia, de sufrir un cáner de próstata.