Hablamos de malos tratos ante cualquier acto u omisión que produzca daño, intencionado o no, practicado sobre personas de 65 y más años, que ocurra en el medio familiar , comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro la integridad física, psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de los derechos fundamentales del individuo, constatable objetivamente, o percibido subjetivamente.

¿Qué son los Malos Tratos?

Hablamos de malos tratos ante cualquier acto u omisión que produzca daño, intencionado o no, practicado sobre personas de 65 y más años, que ocurra en el medio familiar , comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro la integridad física, psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de los derechos fundamentales del individuo, constatable objetivamente, o percibido subjetivamente. Incluimos aquí no sólo los abusos físicos sino también psicológicos, sexuales, económicos, … Se observan en todas las clases sociales y en cualquier nivel socioeconómico. Pueden ocurrir tanto en Instituciones (residencias públicas o privadas) como en el domicilio, pero con más frecuencia se encuentran implicados los propios familiares y cuidadores.

¿Qué es la Negligencia?

La negligencia es el incumplimiento voluntario o involuntario de las funciones propias del cuidador para proporcionar los alimentos o servicios necesarios para evitar daño físico, angustia o daño mental.

¿Son frecuentes?

Según algunos estudios se da en un 5 a 8 % de nuestros mayores, pero es difícil saber la frecuencia real. En muchas ocasiones el anciano no se queja, o en todo caso, no llega a denunciar el problema por miedo a represalias de las personas que le atienden, incluso en algunos casos se dan sentimientos de culpabilidad asociados. Además los ancianos con demencia no entran en los grupos de estudio, siendo un grupo de mayores con alta incidencia teórica de malos tratos, un importante grupo de riesgo, entre otros. 

¿Podemos hablar de Grupos de Riesgo?

Si, existen ancianos que por sus peculiaridades personales, familiares o sociales tienen más riesgo de sufrir malos tratos:

Ancianos que viven en su domicilio o en el del cuidador, que requieren numerosos cuidados y excederán en breve la capacidad familiar para asumirlos

Ancianos cuyos cuidadores expresan frustración en relación con la responsabilidad de asumir dicho papel y muestran pérdida de control de la situación

Ancianos cuyos cuidadores presentan signos de estrés

Ancianos que viven con familiares que han tenido historia previa de violencia familiar (niños, esposa)

Ancianos que viven en un entorno familiar perturbado por otras causas (pérdida de trabajo del cuidador, relaciones conyugales deterioradas)

¿Y de Factores de Riesgo?

Si, hay situaciones que predisponen al anciano a sufrir esos malos tratos:

Deterioro funcional del anciano (dependencia importante para las actividades de la vida diaria)

Alteración de las funciones cognitivas (reducción de las capacidades intelectuales)

Aislamiento social.

Convivir en el mismo domicilio por acuerdo previo.

Cuidador con alteraciones psicológicas.

Ambiente familiar perturbado por causas externas.

Historia previa de violencia familiar.

¿Qué tipos de abusos o malos tratos existen?

a. Abusos Físicos: 

Agresión física de cualquier tipo.

Golpes, puñetazos, apalear.

Atacar con objetos.

Provocar quemaduras.

Abusos sexuales. 

b. Negligencia Física:

Deshidratación.

Malnutrición.

Higiene inadecuada.

Vestimenta inapropiada.

Administración incorrecta de medicamentos.

Falta de cuidados médicos.

c. Abuso Psicológico:

Agresiones verbales.

"Silencios ofensivos".

Aislamiento social provocado.

Amenazas de abandono o institucionalización.

d. Abuso Económico:

Robos.

Mal uso o abuso del dinero.

Ocultar los bienes materiales.

Privación al anciano de sus bienes propios para aplicarles una finalidad inadecuada.

¿Ante qué debemos sospechar?

Explicaciones contradictorias o inverosímiles de las lesiones o de cómo ocurrió el incidente.

Disparidad en el relato de la historia por parte de la víctima y del cuidador.

El anciano maltratado es llevado al Hospital por otra persona.

Abandono en la sala de urgencias por exacerbación de enfermedades crónicas a pesar de un tratamiento correcto y recursos adecuados.

Demora en la atención médica. Suele haber un intervalo prolongado de tiempo entre el trauma o la enfermedad y la visita del centro médico.

Falta de comunicación de la víctima con el médico cuando el cuidador está presente.

Vivienda que presenta unas condiciones higiénicas pésimas y es inadecuada para poder vivir en ella.

Historia previa de episodios sospechosos de malos tratos.

La monitorización de fármacos demuestra dosis inadecuadas infraterapéuticas o toxicidad o empleo de fármacos (psicotropos) no prescritos por el médico.

¿Qué signos debemos buscar como indicadores de malos tratos?

a. Abuso Físico: 

Heridas.

Contusiones:

Múltiples contusiones.

En muñecas, hombros o alrededor de abdomen.

En brazos.

De forma extraña.

De coloraciones diferentes.

En la zona interior de los muslos o brazos.

En el área genital.

Pequeñas e irregulares contusiones que indican pellizcos.

En la boca.

Lesiones en el aparato genital.

Fracturas, luxaciones y esguinces recurrentes.

Abrasiones o laceraciones en diferentes estadíos.

Lesiones en la cabeza o en la cara:

Fractura orbitaria.

Hematoma ocular en antifaz.

Alopecia errática por tirar de los pelos de forma aresiva y brusca.

Quemaduras:

en lugar poco frecuente.

producidas por objetos.

por líquidos muy calientes.

Arañazos.

Alteraciones emocionales de la víctima (depresión, ansiedad, nerviosismo, labilidad emocional)

b. Abuso Psíquico:

Extrema cautela por parte del cuidador.

Amenazas de abandono y/o institucionalización.

Depresión.

Confusión.

Imposición de aislamiento físico y/o social.

Explicaciones confusas y diferentes del cuidador ante lesiones, considerando a la víctima no capacitada en su juicio.

Amenazas al anciano por parte del cuidador para controlar la situación.

c. Negligencia Física:

Malnutrición.

Deshidratación

Mala higiene corporal

Ropa inadecuada para el tiempo actual o sucia

Caídas de repetición

Impactación fecal

Gafas rotas o ausencia de las mismas cuando son necesarias

Hipotermia, hipertermia

Signos de intoxicación medicamentosa o de incumplimiento.

Contracturas articulares por falta de movilidad

Úlceras por presión en mal estado

d. Negligencia Psicológica:

Depresión

Confusión, desorientación

Ansiedad

Pérdida de autoestima

Mínimas conversaciones entre la víctima y el cuidador

Actitud de indiferencia hacia el anciano por parte del responsable de los malos tratos

El cuidador niega al anciano la posibilidad de relacionarse con otras personas

Pérdida de la capacidad de toma de decisiones por parte del anciano

¿Y un posible perfil del mal cuidador?

Parentesco con la víctima: hijo, hija, esposo.

No acepta el papel de cuidador. No asume la responsabilidad que ello conlleva.

Depende del anciano desde el punto de vista económico y la vivienda suele ser de la víctima.

Consumidor de fármacos, alcohol y drogas.

Antecedentes de enfermedad psiquiátrica o alteraciones de la personalidad.

Tiene pobres contactos sociales.

Renuncia a las ayudas médicas y de la comunidad.

En las entrevistas suele ser hostil, irritable y suspicaz.

Demuestra pérdida de control de la situación.

Historia previa de violencia familiar (esposa, niños)

Sufre estrés por causas diversas (pérdida de trabajo, portador de cualquier enfermedad, problemas conyugales) 

¿Podemos elaborar un posible perfil de la víctima?

Más frecuente en las mujeres.

Edad: 75 años o más.

Estado civil: viuda.

Importante deterioro funcional por una importante enfermedad crónica o progresiva (Alzheimer, Parkinson, ACV, etc.)

Dependiente de su cuidador para la mayoría de las actividades de la vida diaria.

Portadora de problemas y conductas anómalas: incontinencia, agresividad, agitación nocturna.

Convive con un familiar que es el principal y único cuidador.

Antecedentes previos de lesiones inexplicables y recurrentes.

Presenta signos de malnutrición, deshidratación, mala higiene, o intoxicación medicamentosa.

Aislamiento social.

¿Qué podemos hacer ante un caso de malos tratos?

Todo ciudadano tiene la obligación ética y legal de notificar a las autoridades los casos de sospecha. Cualquier persona que esté relacionada con el anciano debe prestar atención a los signos y síntomas de maltrato. Los profesionales de la Sanidad y los trabajadores sociales tienen especial obligación de identificar y actuar en los casos con razonable sospecha de maltrato.

Sólo con una mejor información acerca de la frecuencia del problema, esfuerzos multidisciplinarios en la definición e identificación específica de cada caso, y acuerdos sobre tipos de intervenciones podrá lograrse disminuir este problema tan real como oculto.