Cuando hablamos de diabetes nos referimos a una enfermedad crónica, que le acompañará toda su vida, y que adopta diferentes formas aunque todas tienen un punto en común que es la alteración en la utilización de los carbohidratos, lo que se traduce en una elevación de los niveles de azúcar en sangre y que en la práctica clínica se conoce como hiperglucemia

COMO CONVIVIR CON LA DIABETES

¿Qué es la Diabetes?
Cuando hablamos de diabetes nos referimos a una enfermedad crónica, que le acompañará toda su vida, y que adopta diferentes formas aunque todas tienen un punto en común que es la alteración en la utilización de los carbohidratos, lo que se traduce en una elevación de los niveles de azúcar en sangre y que en la práctica clínica se conoce como hiperglucemia.

Esta alteración es debida a un déficit total o parcial de una hormona producida por el páncreas, imprescindible para la vida, que se llama insulina.

La Diabetes puede adoptar distintas formas, , pero las dos fundamentales son la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2.

La Diabetes tipo 1 suele aparecer en gente joven, normalmente por debajo de los 35 años. Tiene, por lo general, una aparición brusca con una sintomatología variada en la que destaca la intensa sensación de sed, el aumento del volumen de orina y el acusado apetito a pesar de lo cual el paciente pierde peso. Se considera una enfermedad del sistema inmunológico, en el curso del cual las células del páncreas productoras de insulina son atacadas y destruidas por otras células de nuestro propio organismo. Existe una cierta predisposición genética a padecer la enfermedad, pero no se conoce la verdadera causa.
Los pacientes diagnosticados de diabetes tipo 1 precisan desde el momento del diagnostico ser tratados con insulina. No responden a ningún otro tratamiento farmacológico puesto que no son capaces de producir insulina.

La Diabetes tipo 2, también conocida como diabetes del adulto por su presentación en personas de edad mas avanzada, suele tener un comienzo mucho menos evidente, por lo que no es raro que se diagnostique a estos pacientes varios años después del comienzo de la enfermedad, por ejemplo, el paciente tiene un infarto de miocardio y en los análisis se detecta un franca hiperglucemia.
No tiene su origen como la anterior en un trastorno inmunológico, aunque podrían participar en el origen diferentes causas que van a contribuir a la aparición de hiperglucemia. 

Podemos encontrar otros tipos de diabetes, menos frecuentes:
• La Diabetes Mellitus Gestacional que es aquella diabetes diagnosticada durante el embarazo y que puede desaparecer después del parto.
• Diabetes tipo MODY (diabetes del adulto que debuta en personas jóvenes) que se caracterizan por una necesidad baja de insulina y un historia familiar de diabetes.
• Diabetes tipo LADA (diabetes autoinmune latente del adulto) que es una diabetes tipo 1 de comienzo en la edad adulta
¿Se conocen las causas que originan la diabetes?
Fundamentalmente podriamos resumirlas en dos: 
  1)Resistencia a la acción de la insulina en el músculo y el hígado 
  2)Disminución de la secreción de insulina por el páncreas
Otros factores la obesidad, el sedentarismo, el consumo de dietas ricas en grasa y bajas en fibras, entre otros, son factores de riesgo que favorecen la aparición de la enfermedad.
El tratamiento de estos pacientes comienza en un primera etapa por la dieta y el ejercicio, para progresivamente, y según las necesidades, ir incorporando fármacos antidiabéticos orales. En estadios avanzados pueden necesitar tratamiento con insulina cuando el páncreas no es capaz de fabricar la insulina necesaria.

Y DESPUES DEL DIAGNOSTICO; ¿Qué?
Todo diagnóstico conlleva un cierto rechazo por parte del paciente y máxime si el médico nos comenta como esa enfermedad que nos ha sido diagnosticada es para toda la vida; es por ellos, por lo que a partir de ese momento hemos de aprender a convivir, a convivir con la diabetes y para ello son básicos los siguientes consejos:
• Las reacciones psicológicas; como vivir con su diabetes
• La dieta; ese gran pilar
• El ejercicio en la diabetes o como quemar azúcar

Cómo vivir con diabetes sin ira, rabia o tristeza continuas
Hay varios modelos del pensamiento como vivir bien con diabetes y se pueden resumir:

1. “el obediente sumiso”

Algunos dicen –y los médicos del pasado lo decían igualmente– que vivir bien con la diabetes significa seguir todas las exigencias que pone la diabetes para el comportamiento (agenda, deporte, comida…). Si no lo hacíamos íbamos a terminar con complicaciones tardías severas. Eso es el “modelo de miedo”. En este, todo lo que hacemos para una vida sana con la diabetes, lo hacemos por miedo. Pero no es un buen modelo, aunque a veces mantiene la salud del cuerpo de algunas personas.

Vivir en frente del miedo no permite vivir con alegría, satisfacción ni sosiego. Pero estos son requisitos imprescindibles y los necesitamos para una vida feliz, que a lo que tenemos derecho cada uno de nosotros. Entonces el modelo de miedo en mi opinión no sirve mucho.

2. “el obsesivo”

Algunos dicen, que la solución sería lo contrario. Según ellos vivir con la diabetes sin miedo significa “dominar” la diabetes. Dicen: “No te dejes dominar por la diabetes, sino al revés aprende dominarla. Aprende sus exigencias y decide tú mismo con conocimiento y sabiduría.” Lo que está bien con ese modelo es el sentimiento de “la diabetes no me pasará” que da más fuerza al afectado. ¿Pero es la verdad? ¿Se puede controlar la diabetes así que no nos pueda dañar de ninguna manera? No es así. Se pueden bajar los riesgos de la diabetes profundamente, pero no a 100%. Entonces ese modelo de “Domina la diabetes!” sugiere un control total por la persona afectada. O es una mera ilusión o tienes que estudiar todas las novedades del tratamiento cada día para seguir un mejor control. ¡Pero entonces deberías terminar cada otra actividad! Puedes coger un miedo nuevo el no estar al día de la ciencia de diabetes. El modelo exige mucho esfuerzo para la autoterapia sin asegurar la salud porque ella tiene sus limites para cada persona, afectada o no afectada.

3. “el inconsciente rebelde”

No quiero decir mucho sobre un modelo de “No te preocupes, no pasa nada”. Hay personas con diabetes que ignoran la diabetes en su vida y comportamiento. Confían en lo que sólo a las otras personas con diabetes tendrán mala suerte con la salud. Eso sería como ir en un coche sin frenos. Puede ser que alguien que viva según ese modelo tenga suerte con su salud a largo plazo, pero la mayoría no.

4. “el realista lógico” 

Aprende continuamente (pero no de una manera compulsiva) como se le puede tratar mejor la diabetes. ¡Pero no te dejes controlar por la diabetes ni la intentes dominar! Vive con la diabetes como vives con otras amenazas: conócelas y decíde que es lo que está a tu alcanze para protegerte más pero sin la ilusión de que pueda llegar a ser el 100%. No olvides “las buenas cosas en tu vida”, la alegría y el deleite. O bajar el riesgo por un ajuste del comportamiento o correr el riesgo porque no te gusta evitar todo lo que te apetecería aunque ello conlleve un cierto riesgo. Vivir con ese modelo de “vivir con la diabetes” te puede llevar a una vida consciente, realista y no atemorizado por la diabetes.

Vivir siempre conlleva algunos riesgos y que nunca se pueden evitar por completo. ¡Qué aburrida sería una vida sin riesgos!. La diabetes es un riesgo más, que otros no tienen, y que se debe lógicamente contemplar; pero no siempre, ni de una manera obsesiva.

Vivir según ese modelo hace que una persona con diabetes intente evitar los riesgos grandes pero no todos los pequeñitos también. ¡Evita montones de azúcar sin precaución pero no todo grano de azúcar! Esa persona quiere evitar sentimientos desagradables fuertes de largo plazo como la depresión y la rabia continua pero acepta todos los sentimientos contra la diabetes de corto plazo sin alargarlos inecesariamente.

La dieta; ese gran pilar 

La dieta representa uno de los puntos básicos de su tratamiento.
Debe tener especial cuidado con sus contenidos y su elaboración.
Respete el número de tomas de alimento, ya que el olvido de alguna de ellas puede acarrear la aparición de hipoglucemia.
El mantenimiento de su peso corporal facilita el control de la diabetes, por lo que en caso de sobrepeso/obesidad (muy frecuente en la diabetes tipo 2) su dieta debe tener un contenido bajo en calorías. Las bebidas refrescantes suelen tener un alto contenido en azúcar, por lo que debe evitarlas; en caso de que las consuma, recuerde tomar bebidas con edulcorantes artificiales del tipo light.
Los grandes consejos dietéticos
Consuma cereales ( arroz, trigo, avena, maíz, centeno, etc.) y sus productos elaborados como panes, palomitas de maíz y galletitas integrales. Aportan hidratos de carbono de absorción lenta y fibra
Evite, no obstante, la pastelería y la bollería ( bizcochos, magdalenas, roscos, croisants, galletas no integrales..)
Consuma a diario aceite vegetal preferiblemente de oliva, aunque también puede ser de girasol o maíz y evite para cocinar la manteca de cerdo, la mantequilla y los aceites de palma o de coco.
Coma a diario verduras y hortalizas, tanto crudas como cocidas.
Coma frutas frescas, en vez de zumos de fruta. Evite la fruta en conserva o en almíbar y las compotas y mermeladas excepto las elaboradas expresamente para diabéticos que no contienen azúcar.
Consuma todo tipo de legumbres ( lentejas, garbanzos, habichuelas, etc.) que aportan una cantidad considerable de fibra.
– En cuanto a la carne lo más aconsejable en este caso es tomar pollo o pavo sin piel, conejo, perdiz, codorniz, paloma.. Evite las carnes grasas, los embutidos, las vísceras, los salazones y los ahumados.
– En cuanto al pescado puede tomar tanto los considerados blancos como azules.
Tome leche y yogurt desnatados. Evite la leche entera, los yogures enteros, los quesos curados ( manchegos, bola, emmental), la nata que aportan más grasa.
No tome azúcar común. Si es que está acostumbrado a añadir azúcar a sus bebidas, use algún edulcorante artificial que no tenga calorías, como ser aspartamo o sacarina.
– Evite la miel, la jalea, los caramelos, las gelatinas dulces y los pasteles dulces.
– Evite las bebidas como gaseosas, colas, zumos comercializados y otros refrescos que suelen contener bastante azúcar.
– Evite las bebidas alcohólicas ya que el alcohol reduce los niveles de azúcar en la sangre e interfiere con el correcto control de los niveles de insulina.

El ejercicio o como quemar el azúcar 
La práctica de ejercicio físico junto con una alimentación adecuada y el tratamiento farmacológico es un pilar fundamental en la vida de una persona con diabetes. Este ejercicio se debe de realizar de una forma regular y controlada con el fin de mantener un excelente estado físico y psíquico. Con ello se consigue:
• Un buen control de los niveles de glucemia
• Disminuir las necesidades de insulina
• Un beneficio para el metabolismo lipídico
• Reducir la incidencia de eventos cardiovasculares como tensión arterial, infartos de miocardio, …
• Mejorar a la elasticidad muscular

¡OJO con el paciente diabético descompensado: hay que evitar realizar algún tipo de ejercicio porque podría empeorar la situación metabólica. Consulte con el médico para que le controle y posteriormente le indicará algún tipo de ejercicio físico progresivo y continuado!.

Lo que ocurre durante la práctica de ejercicio
Cuando hacemos ejercicio el músculo necesita más combustible por lo que durante los primeros 30 minutos consume la glucosa de sus depósitos de glucógeno (glucosa almacenada). Cuando estos depósitos se agotan el músculo consume glucosa de la sangre. A partir de aquí el hígado aporta esta glucosa a la sangre, y desde aquí al músculo. Si el ejercicio es duradero el combustible se obtiene a partir de las grasas.

El papel del sistema hormonal
La glucemia se controla durante el ejercicio gracias al sistema hormonal:

• La insulina, durante la práctica de ejercicio, disminuye su concentración en la sangre, ya que estimula la captación de glucosa en el músculo y detiene la producción de glucosa en el hígado.
• Por el contrario, el glucagón aumenta su concentración en sangre y estimula la producción hepática de glucosa.
En ejercicios de corta duración -> predomina el efecto hiperglucemiante porque el consumo de glucosa es menor que la producción de hormonas hiperglucemiantes.
En ejercicios de larga duración -> predomina el efecto hipoglucemiante porque el consumo de glucosa es superior que la producción de hormonas hiperglucemiantes.
En las personas con diabetes no se produce esta disminución de la insulina, por lo que disminuye la producción hepática de glucosa y un aumento de la utilización periférica de la misma, provocando hipoglucemia. Por ello, el diabético tiene que adaptarse a la situación disminuyendo la dosis de insulina para conseguir el mismo efecto. 

Prepárese para la práctica de ejercicio
Antes de realizar cualquier tipo de ejercicio debe pasar un control médico. Su médico evaluará si posee o no alguna complicación macro o microvascular (enfermedad arterial periférica, retinopatía, nefropatía, etc) para aconsejarle el ejercicio que mejor se adapte a su situación y con el cual usted disfrute más.
Antes de comenzar con el ejercicio aconsejado por el médico usted debe de seguir unas recomendaciones generales:
• Controle su glucosa en sangre antes del ejercicio:
o Si la glucemia es menor de 100 mg/dl tome un suplemento alimenticio antes del ejercicio.
o Si está entre 100-150 mg/dl puede realizarlo sin riesgo (controlando la glucemia).
o Si es mayor de 250 mg/dl posponer el ejercicio y valorar la acetona en la orina (si es negativa, puede hacer ejercicio, si es positiva, se desaconseja el ejercicio).
o Si es mayor de 300 mg/dl (o hay acetona en sangre) administre insulina rápida, espere dos horas y compruebe de nuevo los niveles de glucemia y acetona.
• Aprenda cuál es su respuesta glucémica ante diferentes condiciones de ejercicio.
• No realice ejercicio en el pico de máxima acción de la insulina.
• Durante y al finalizar el ejercicio tenga a mano alimentos basados en hidratos de carbono (galletas, fruta, bebidas energéticas…).
• No olvide llevar una tarjeta de identificación como diabético y un teléfono móvil o monedas para hacer una llamada en caso de emergencia.
• Beba líquidos isotónicos sin azúcar antes, durante y después del ejercicio.
• Utilice calzado deportivo cómodo y calcetines de poliéster o mixtas (poliéster y algodón).
• Utilice algún gel o plantillas de aire.
• No se inyecte la insulina en una región muscular que esté expuesta a una importante actividad. 

Tipos de ejercicios que puede realizar
• Actividades físicas en su vida diaria:
o Jugar con los niños
o Limpiar la casa aumentando el tiempo y el esfuerzo en hacer las tareas (por ejemplo, hacer dos viajes por las escaleras para ir al piso de arriba en vez de uno).
o Usar las escaleras en vez del ascensor.
o Sacar a pasear al perro.
o Ir caminando a hacer las compras en vez de utilizar el coche o el transporte público (siempre que se pueda).
o Caminar mientras habla por teléfono.
o Estirarse o caminar en los descansos del trabajo.
• Ejercicios aeróbicos:
Es un tipo de ejercicio en el que la glucosa se quema en presencia de oxigeno con lo que el aprovechamiento de la energía es mayor; recomendado especialmente por los médicos porque requiere una respiración más profunda y un mayor trabajo del corazón. Entre ellos podemos encontrar:
o Caminar rápidamente.
o Trotar.
o Bailar.
o Jugar al tenis, fútbol u otro deporte.
o Nadar.
o Patinar.
o Esquiar.
o Hacer excursiones a pie.
• Ejercicios anaeróbicos:
Es un tipo de ejercicio en el que la glucosa no se quema en presencia de oxígeno, y con la consiguiente formación de ácido. Se caracterizan por ser esfuerzos de corta duración y alta intensidad, ejerciendo movimientos contra resistencia o de fuerza muscular. Tonifican al músculo, le aumentan su poder de contracción y estimulan la mineralización ósea.
o Los ejecutados con el propio peso corporal.
o Los ejecutados en máquinas de fuerza.
o Los ejecutados con barras y pesos libres.

¡Los ejercicios anaeróbicos están desaconsejados por los médicos, por lo que en la medida de lo posible evite realizarlo si tiene diabetes!. 

Aunque no existe contraindicaciones a la hora de practicar algún deporte, se desaconsejan los que tienen algún riesgo como el submarinismo o alpinismo. En los pacientes con neuropatía periférica se deben limitar ejercicios que traumatizan los pies, como correr y trotar. En pacientes con retinopatía se debe evitar el boxeo o la lucha.
La frecuencia con la que debe de realizar el ejercicio es al menos 3 días a la semana o en días alternos, pero recuerde hacerlo siempre a la misma hora todos los días y mejor después de las comidas más fuertes (almuerzo y merienda).

¡No olvide que si cambia la intensidad y/o la duración del ejercicio, hay que modificar la dieta y/o la dosis del tratamiento para mantener los niveles de glucosa en sangre dentro del rango adecuado!.

Antes y después de hacer ejercicio
El programa de ejercicios debe incluir un período de calentamiento y otro de recuperación:
Calentamiento: se realiza para preparar a los músculos, corazón y pulmones para un aumento progresivo de la intensidad del ejercicio.
• De 5 – 10 minutos de actividad aeróbica (caminar, pedalear, etc).
• Intensidad baja.
Estiramiento: se deben estirar los músculos que van a ser utilizados, pero es aconsejable calentar todos los grupos musculares.
• De 5 – 10 minutos.
Recuperación: se hace una vez terminado el ejercicio activo. Se realiza para reducir la frecuencia cardíaca gradualmente hasta sus niveles iniciales antes del ejercicio. Se estructura del mismo modo que el calentamiento:
• De 5-10 minutos de actividad aeróbica (caminar, pedalear, etc).. 

ALGUNOS DIABETICOS ILUSTRES
     * JASON JONHSON: Lanzador de los Clereland Indians (beisbol). En el 2006 firmo contrato por 3500000 dolares. Ha sido el primer deportista en jugar con una bomba de insulina.
     * SHARON STONE: Dice que ser diabética le ha ensñado a ser disciplinada.
     * ELVIS PRESLEY
     *LIZ TAYLOR
     * MARADONA
     * WOODY ALLEN
     * THOMAS EDISON
     * HEMINGWAY