Miércoles 8 Febrero 2012

Nefrología

LITIASIS RENAL

La litiasis renal es una enfermedad que se caracteriza por la aparición de cálculos (cuerpos sólidos formados por la agregación de minerales) en el aparato urinario superior (riñones y uréter). Los cálculos renales se forman dentro del riñón a partir de las sustancias que están en la orina. Pueden quedarse en el riñón o desprenderse y bajar por los conductos urinarios. Si el tamaño de la piedra o cálculo es muy pequeño, puede eliminarse con la orina sin causar síntomas, pero si el tamaño es suficiente queda atrapada en los uréteres, en la vejiga, o en la uretra.

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LITIASIS RENAL

La litiasis renal es una enfermedad que se caracteriza por la aparición de cálculos (cuerpos sólidos formados por la agregación de minerales) en el aparato urinario superior (riñones y uréter). Los cálculos renales se forman dentro del riñón a partir de las sustancias que están en la orina. Pueden quedarse en el riñón o desprenderse y bajar por los conductos urinarios. Si el tamaño de la piedra o cálculo es muy pequeño, puede eliminarse con la orina sin causar síntomas, pero si el tamaño es suficiente queda atrapada en los uréteres, en la vejiga, o en la uretra. La forma más frecuente de expresarse la enfermedad es el cólico nefrítico: aparece cuando un cálculo se desprende o se rompe y queda atrapado en las vías urinarias. Al dificultar o impedir el flujo de orina desde el riñón a la vejiga, aumenta la presión dentro de los conductos urinarios, lo que activa las terminaciones nerviosas de la mucosa y provoca dolor. Los cálculos renales suelen ser de calcio, y con menor frecuencia de magnesio, de ácido úrico o de cistina, en dependencia de las enfermedades o causas a los que se asocian.

COMO SE SUELE PRESENTAR EL CUADRO

La litiasis renal se manifiesta clínicamente como cólico nefrítico. El cólico nefrítico se caracteriza por un dolor repentino y cólico (que va y viene) en la región lumbar, unilateral, severo y que se irradia hacia las ingles o los genitales. También puede presentarse como dolor abdominal de inicio agudo y de menos de 12 horas de evolución. El dolor no mejora con el reposo y, con mucha frecuencia, se acompaña de náuseas y vómitos, y con la sensación de necesidad de orinar con mucha frecuencia, pero orinando muy poca cantidad. A veces, con presencia de sangre en la orina.

En cualquiera de esos casos, hay que acudir al especialista quien determinará el diagnósticos siguiendo unas pruebas que incluyen el análisis y cultivos de orina, rayos X del abdomen, ecografía del riñón y las vías urinarias, escáner o TAC y urografía intravenosa. Por parte del paciente es importante, asimismo, que cuando se ha visto una primera piedra en la orina, se cuele la orina con un filtro de papel o una gasa para detectar el paso de la piedra, o bien, se orine en un recipiente de cristal, busque y recupere la piedra desechando la orina. De esta manera, se podrá llevar la piedra a su médico para que analice su composición. De todas formas, no será necesario seguir un tratamiento específico en caso de piedras pequeñas aisladas que no presenten complicaciones por obstrucción o por infección. CUAL ES EL TRATAMIENTO

El tratamiento difiere según el tamaño de la piedra y así, el tratamiento, para eliminar piedras más grandes, en caso de que no fueran expulsadas de forma espontanea y estuvieran causando complicaciones, infecciones o fuerte dolor, contempla otras opciones como la disolución química, útil para tipos determinados de piedras y lenta; la extracción endoscópica de la piedra, para cálculos no muy grandes; la nefrolitotomía percutánea, incisión sobre la piedra para extaerla, en los casos en que sea accesible por dicho método; la litotricia de choque extracorpora (para cálculos de situación alta) evita la cirugía, pero a veces requiere muchas sesiones, y los trozos se expulsan por la vía natural, lo que puede ser doloroso; y en raras ocasiones, la cirugía abierta. Se están desarrollando actualmente nuevas opciones terapéuticas. * MEDIDAS FARMACOLOGICAS La medicación, en el caso de que fuera necesaria, incluye analgésicos, antiespasmódicos para relajar los músculos del uréter y ayudar a la expulsión de la piedra, con dependencia del tipo de piedra (con contenido cálcico, piedras de ácido úrico o de otras composiciones), se le prescribirá una medicación que detenga el crecimiento de las piedras existentes o de nuevas piedras.

* MEDIDAS GENERALES

A pesar de que el tratamiento médico, farmacológico y dietético difieren en función del tipo de cálculo (oxalato cálcico, fosfato cálcico, ácido úrico, estruvita, cistina, etc.), como medidas generales se recomienda:

- Forzar la ingesta de líquidos para aumentar la diuresis (producción de orina); Beber entre dos y tres litros de líquidos al día, especialmente en casos de mucha pérdida (diarreas, intensa actividad física, calor, etc.). Esta cantidad debe repartirse a lo largo de todo el día, a razón de dos vasos de agua (unos 400 mililitros) con cada comida y un vaso de agua (unos 200 mililitros) cada 2 ó 3 horas (entre 8 y 12 vasos al día), siendo muy aconsejable beber un vaso de agua a la hora de acostarse, e incluso cada vez que la persona se levanta durante la noche para ir al lavabo. Al menos la mitad del líquido ingerido debe ser agua; pero también se pueden tomar infusiones, zumos, caldos, etc. No son recomendables las bebidas alcohólicas (por su notable aporte calórico), la cerveza (rica en azúcares, oxalato y purinas), cantidades extras de leche (rica en calcio, proteínas animales y fosfato) o el té (contiene oxalato). Se recomienda que el agua sea de mineralización débil.

- Ajustar las calorías: Para conseguir el peso adecuado. La influencia de un aporte calórico excesivo no es en absoluto favorable.

- Ojo con la sal: Es recomendable controlar la ingesta de sodio en todos los casos de litiásis, particularmente en aquellos que cursan con hipercalciuria (niveles altos de calcio en la orina). La cantidad recomendada es de unos 6 gramos de sal al día. Se aconseja eliminar el salero de la mesa y evitar alimentos especialmente ricos en sodio.

- Proteínas: Se sabe que una dieta elevada en proteínas incrementa el riesgo de nefrolitiasis aumentando los niveles urinarios de los constituyentes de los cálculos (calcio, oxalato, ácido úrico) y facilitando un ambiente adecuado para su crecimiento. Además, es bien conocido que un exceso de proteínas aumenta las pérdidas de calcio por orina, y las personas con litiasis son especialmente sensibles a dicho efecto calciúrico de las proteínas (carnes, pescados, huevos). La recomendación sería limitar la cantidad de carnes y pescados a una ración diaria de unos 120 a 150 gramos.

- Limitar los azúcares de absorción rápida (azúcar común, mermeladas, miel, productos de pastelería y confitería, zumos azucarados, etc.) ya que favorecen el incremento de la cantidad de calcio en la orina al disminuir su reabsorción a nivel renal.

- Evitar el alcohol. Las bebidas alcohólicas son generalmente ricas en calcio, oxalato y guanosina (que se metaboliza a ácido úrico). Así mismo, son altamente energéticas (ricas en calorías vacías, es decir, no nutritivas). Existe una relación lineal entre el consumo de alcohol y la elevación de ácido úrico tanto en sangre como en orina. El alcohol incrementa también los niveles de calcio, fosfato y magnesio en la orina.

* MEDIDAS ESPECIFICAS SEGÚN EL TIPO DE CALCULO

Cálculos de oxalato cálcico: bebidas alcalinizantes

Líquidos recomendados:

- Líquidos: Mas de 2 litros al día.

- Agua rica en bicarbonato (más o menos 1500 miligramos por litro) y de bajo contenido en calcio (menos de 100 a 150 miligramos por litro).

- Zumos cítricos diluidos, infusiones suaves.

- Limitar la leche a 2 vasos por día y café y té a 2 tazas por día (incrementan la excreción de ácido úrico y contienen oxalato).

- Evitarse bebidas azucaradas (con cola, gaseosas, refrescos) y todas las bebidas alcohólicas.

Dieta aconsejada:

- No son aconsejables los regímenes pobres en calcio que significan la supresión total de la leche y sus derivados, porque tienden a aumentar la absorción de oxalato en el intestino, aumentan el riesgo de osteoporosis y disminuyen también el aporte de fósforo.

- Restringir proteínas: máximo 150 gramos al día de carnes, pescados, huevos o sus derivados.

- Restringir fuentes de oxalato (máximo 50 miligramos al día de oxalato):

- Evitar: espinaca, acelga, remolacha, zanahoria, ruibarbo, higos secos, germen de trigo, gelatina,vísceras,marisco, cacao y chocolate.

- Limitar: espárragos, pepino, escarola, lechuga, tomate, brócoli, judías verdes, berenjena, puerros, pimientos verdes, perejil, judías y guisantes secos, frutos secos, ciertas frutas (albaricoque, melocotón, ciruelas moradas, fresas, cerezas, guindas, uvas negras, naranjas, mandarinas, manzana, peras y piña, frescas o en zumo), sopas instantáneas, maíz, sardinas y otros pescados azules.

Cálculos de fosfato cálcico: bebidas acidificantes y neutras

Líquidos recomendados:

- Líquidos: Mas de 2 litros al día.

- Agua con bajo contenido de calcio (menos de 150 miligramos por litro) y bicarbonato (menos de 500 miligramos por litro).

- Tomar té ligero y mostos diluidos de uva y manzana.

- Limitar café y té (2 tazas al día), leche (máximo 2 vasos al día).

- Evitar zumos cítricos, bebidas azucaradas (con cola, gaseosas, refrescos) y bebidas alcohólicas.

Dieta aconsejada:

- Dieta balanceada, no estricta, nunca puramente vegetariana.

- Frutas y verduras tienen efecto alcalinizante, restringir sobre todo cítricos y sus zumos.

- Carnes y pescados tienen efecto acidificante.

- Limitar el consumo de lácteos.

- Restringir la proteína: máximo 150 gramos al día de carnes, pescados, huevos o sus derivados.

- Restringir fosfatos en caso de hiperfosfaturia (fosfato aumentado en orina): evitar quesos (salvo el de nata), legumbres, frutos secos, cacao e hígado.

Cálculos de ácido úrico: bebidas alcalinizantes y neutras

Líquidos recomendados:

- Líquidos: Mas de 2 litros al día.

- Aguas bicarbonatadas sódicas (bicarbonato más de 1500 mililitros al día).

- Zumos cítricos diluidos, aguas de débil mineralización, infusiones, té suave y mosto de manzana diluido

- Evitar bebidas azucaradas (con cola, gaseosas y refrescos), bebidas alcohólicas, en especial la cerveza, incluyendo la cerveza sin alcohol.

Dieta aconsejada:

- Los alimentos ricos en purinas tienden a acidificar la orina y aumentan la excreción urinaria de ácido úrico, por lo que la reducción de estos alimentos en la dieta puede ser útil.

- Restringir los alimentos ricos en purinas: vísceras, carnes, pescados azules, marisco.

- Las legumbres tienen un contenido moderado en purinas (consumir tan sólo una vez por semana).

- Evitar espinacas, espárragos, coliflor, puerros, setas y champiñones, rábanos.

- Recomendados: huevos, frutas, cereales, verduras salvo las indicadas y lácteos con poca grasa.

¿CÓMO COCINAR Y CONDIMENTAR?

- Preferir aquellas técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: con agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y papillote.

- Puede emplearse la fritura para tortillas, revuelto y croquetas, a la temperatura adecuada para absorber mínima cantidad de aceite.

- Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos:

- Ácidos: vinagre y limón.

- Aliáceos: ajo, cebolla, cebolleta, cebollino, chalota, puerro, según tolerancia.

- Hierbas aromáticas: albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana.

- Evitar las especias fuertes: pimienta (negra, blanca, cayena y verde), pimentón, guindilla.

- El vinagre y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas aromáticas.

- En la elaboración de salsas, los vinos u otras bebidas alcohólicas como ingrediente flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas (el alcohol se evapora durante la cocción).



OTRAS MEDIDAS

- Prevención de infecciones urinarias.

- Control de la acidez de la orina.

- Ejercicio físico suficiente.

- Reducir el estrés, dormir lo suficiente.

- Evitar altas pérdidas de líquidos (sauna, sol, ejercicio extenuante, abuso de laxantes y diuréticos).

- Puede ser recomendable la ingesta de suplementos de fibra. La fibra con el calcio forma en el intestino complejos no absorbibles; 36 g de salvado de trigo reducen la excreción de calcio en un 10% en sujetos sanos, suponiéndose un efecto mayor y una disminución de la incidencia de nuevos cálculos en personas con niveles elevados de calcio en la orina.

- El ácido cítrico es un inhibidor de la formación de cálculos. Una única dosis nocturna de "citrato potásico" incrementa significativamente la eliminación urinaria de citrato y alcaliniza la orina, disminuyendo la recurrencia en la formación de cálculos. Es preferible el citrato farmacológico que el de fuentes naturales (frutas y vegetales), pues éste puede causar un aumento del oxalato en orina por las cantidades que serían necesarias para conseguir el mencionado efecto.

- El magnesio disminuye el riesgo de litiasis por múltiples mecanismos y su concentración en orina es uno de los más potentes inhibidores de la formación de cálculos. En la práctica, la administración oral de óxido de magnesio o citrato magnésico incrementa la concentración urinaria de magnesio y citrato. No hay evidencia de que las fuentes naturales de magnesio (leche, trigo, pollo, coliflor, espinacas, salmón, atún) produzcan niveles adecuados en orina para ese efecto protector.

- El déficit de potasio puede incrementar el riesgo litiásico pues se asocia con incrementos de calcio en la orina (diuréticos que eliminan potasio, diarreas y vómitos severos, son situaciones que pueden producir déficits de este mineral).

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