La memoria humana es la función cerebral resultado de conexiones sinápticas entre neuronas mediante la que el ser humano puede retener experiencias pasadas. Los recuerdos se crean cuando las neuronas integradas en un circuito refuerzan la intensidad de las sinapsis.

¿Qué es la memoria?
La memoria humana es la función cerebral resultado de conexiones sinápticas entre neuronas mediante la que el ser humano puede retener experiencias pasadas. Los recuerdos se crean cuando las neuronas integradas en un circuito refuerzan la intensidad de las sinapsis.
Estas experiencias, según el alcance temporal con el que se correspondan, se clasifican, convencionalmente, en memoria a corto plazo (consecuencia de la simple excitación de la sinapsis para reforzarla o sensibilizarla transitoriamente) y memoria a largo plazo (consecuencia de un reforzamiento permanente de la sinapsis gracias a la activación de ciertos genes y a la síntesis de las proteínas correspondientes).
La memoria humana, a diferencia de la memoria de los animales que actúa principalmente sobre la base de sus necesidades presentes, puede contemplar el pasado y planear el futuro. Respecto de su capacidad, se ha calculado el cerebro humano puede almacenar información que “llenaría unos veinte millones de volúmenes, como en las mayores bibliotecas del mundo”. Algunos neurocientíficos han calculado que en toda una vida se utiliza solo una diezmilésima parte (0,0001) del potencial del cerebro

Fases de la memoria

El almacenamiento de los conocimientos en la memoria es posible si se cumplen los siguientes procesos:

· Atención: es necesario que un individuo ponga su atención en un determinado acontecimiento para que sea posible retenerlo.

· Fijación y significación: el acontecimiento no sólo debe atraer la atención, sino retenerla.

· Significación: el suceso o información debe tener algún significado y ser de interés para el individuo, de lo contrario no será posible su almacenamiento.

· Codificación: el acontecimiento, dato o sensación se codifica en la mente y es almacenado por la misma

Recuperación de los conocimientos memorizados

Una vez almacenada la información es posible que esta se pierda rápidamente o que se conserve. Para que suceda esto último es necesario que el aprendizaje haya sido comprensivo y significativo y que una vez adquirido se estimule con la repetición y el uso.

Si el dato almacenado se relaciona e interactúa con otros de forma significativa será más fácil su conservación, así como también su recuperación.

El fin de retener datos es poder recuperarlos cuando sea necesario. La recuperación de los mismos es más fácil cuanto más asentado esté el aprendizaje, cuanto más usado sea y más se relacione con otros contenidos

Tipos de memoria

El ser humano dispone de distintos tipos de memoria con capacidades y funciones divergentes como son la memoria sensorial, la memoria a corto plazo y memoria a largo plazo.

Para que los conocimientos pasen de una memoria a otra es necesario que se realicen las fases descritas. Los nuevos datos deben ser comprendidos y deben relacionarse con otros de forma significativa para que puedan ser recuperados en el momento que se necesiten.

En la memoria no sólo permanecen datos, sino que también se recuerdan imágenes, olores o sabores. La evocación de estos suele estar asociada a personas o momentos puntuales y la percepción de los mismos retrotrae al individuo a ellos.

Memoria sensorial

Se denomina así a la memoria que registra las sensaciones percibidas a través de los sentidos, pero su retención se prolonga apenas unas centésimas de segundo.

Así por ejemplo se perciben sonidos e imágenes continuamente, la mayoría de los cuales no pasarán de la memoria sensorial. Esta memoria tiene una capacidad para procesar bastantes datos a la vez, pero en su mayoría son olvidados al instante.

Memoria a corto plazo

Recibe esta denominación la memoria que retiene un número de conocimientos limitados, normalmente 7+/-2 dígitos durante un tiempo aproximado de 30 segundos.

Trabaja con los datos que no han sido desechados de los recibidos por la memoria sensorial. Esta clase de memoria es la que permite recordar un número de teléfono hasta apuntarlo o recordar un lista breve de cosas de forma momentánea.

Memoria a largo plazo

Se denomina así al tipo de memoria que puede almacenar una cantidad ilimitada de conocimientos durante un tiempo también ilimitado. Dentro de esta se suele distinguir entre:

· Memoria declarativa: aquella en la que se almacenan datos, nombres o sucesos acaecidos.

· Memoria no declarativa: aquella en la que se recuerdan hábitos y movimientos que se realizan habitualmente y que permiten atar los zapatos o cortar la carne.

Se habla también de la memoria de trabajo que es un tipo de memoria a corto plazo que nos permite manejar una serie de datos durante más tiempo. Los datos son retenidos durante el desarrollo de la tarea, pero tras su finalización son olvidados.