Quizá le suenen más otros nombres o los haya visto escritos en los informes médicos: Bronquitis crónica, Enfisema, Obstrucción Crónica al Flujo Aéreo, OCFA, EPOC.

Quizá le suenen más otros nombres o los haya visto escritos en los informes médicos: Bronquitis crónica, Enfisema, Obstrucción Crónica al Flujo Aéreo, OCFA, EPOC.

¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) consiste en una obstrucción a la entrada de aire en los pulmones, es generalmente crónica y progresiva, agrupando dos trastornos: el enfisema y la bronquitis crónica. La bronquitis crónica se caracteriza por la inflamación persistente del revestimiento interior de los bronquios. El enfisema se caracteriza por el daño irreversible en las bolsas de aire (alvéolos) que hay al final de los bronquios en los pulmones. La mayoría de las personas con EPOC tienen una combinación de enfisema y bronquitis crónica, aunque generalmente, uno de los dos trastornos es dominante.

¿EN QUÉ CONSISTE?

Los signos primarios y los síntomas de la EPOC son la disnea o sensación de falta de aire y tos leve persistente que puede movilizar mucosidad o no. Según progresa la enfermedad, la dificultad para respirar puede limitar la capacidad de la persona para llevar a cabo su actividad diaria. 

LAS GRANDES CIFRAS

* Es la única gran patología cuya mortalidad sigue en aumento
* El 80% de los pacientes están sin diagnosticar
* Representa la 4ª causa de mortalidad por detras del cancer, las cardiopatias y enfermedades cerebrovasculares. En el año 2020 será la tercera causa de muerte
* En España supone un gasto de 3000 millones de € al año
* Representa el 12% de las consultas en asistencia primaria
* Representa el 7% de los ingresos hospitalarios

¿ES FRECUENTE?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo. Representa en España la cuarta causa de mortalidad con 33 casos cada 100.000 habitantes, y en mayores de 75 años se eleva a 176 cada 100.000 habitantes. Supone 39.000 hospitalizaciones al año.

Debido a la persistencia del hábito de fumar en nuestra sociedad, que se mantiene en un 35 por ciento de los españoles mayores de 16 años y el hábito cada vez más frecuente entre las mujeres, las más fumadoras de los países de la Comunidad Europea, es de esperar que el numero de pacientes con esta enfermedad se mantenga y que se produzca un progresivo aumento del número de mujeres. 

¿ES GRAVE?

Puede llegar a ser grave, fallecen mas de la mitad de los pacientes en los 10 años siguientes al diagnostico

 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?

El tabaquismo causa más de un 80 por ciento de los casos del enfisema, de la bronquitis crónica y de otras enfermedades crónicas del pulmón. La mayoría de los que sufren EPOC son fumadores severos, actuales o previos.

Otra causa conocida de la EPOC es una deficiencia hereditaria relativamente rara de una proteína llamada alfa-1-antitripsina, con una función protectora en los pulmones. Estos enfermos tienen una forma severa de enfisema de comienzo muy precoz, antes de los 30 ó 40 años de edad.

La exposición frecuente o prolongada a aire contaminado o las infecciones de vías respiratorias también puede desempeñar una función en el desarrollo de la EPOC. Una vez que los tubos bronquiales han estado irritados durante un período de tiempo prolongado, se produce esputo excesivo constantemente, el recubrimiento de los tubos bronquiales se hace más grueso, surge una tos irritante, el flujo de aire puede disminuir y los pulmones están en peligro. En esa etapa, los tubos bronquiales pasan a ser un lugar ideal para la incubación de las infecciones.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

La EPOC puede ser diagnosticada por un médico de atención primaria, basado en los antecedentes médicos y personales del paciente y una exploración física. A menudo se necesitan además, para confirmar el diagnóstico, pruebas funcionales del pulmón y radiografías. La espirometría es una prueba sencilla y barata que sirve para el diagnóstico, evaluar la gravedad, para el seguimiento del paciente y valorar la eficacia del tratamiento.

¿TIENE CURACIÓN?

La EPOC no puede curarse, pero el manejo médico adecuado y unos hábitos de vida saludables pueden ayudar a aquellas personas con la enfermedad a gozar de una mejor calidad de vida, aumentar la tolerancia a la actividad física habitual y reducir las perspectivas de complicaciones.

1. Frenar la progresión de la enfermedad:

Abandonar el tabaco es la medida más eficaz.

La administración de oxígeno de forma prolongada aumenta la supervivencia de los enfermos, esto justifica la administración de oxígeno en domicilio de algunos pacientes.

2. Tratamiento para disminuir los síntomas:

Depende de la gravedad de la enfermedad en cada paciente. El objetivo es dilatar el bronquio, reducir la reacción inflamatoria y facilitar la expulsión de las secreciones.

Broncodilatadores: Mediante la relajación y el ensanchamiento de los bronquios, estos medicamentos permiten que se introduzca más oxígeno en los pulmones. Hay broncodilatadores en jarabes, en comprimidos o en diversos tipos de aerosoles. La vía de administración más eficaz es la inhalatoria, ya que consigue una dilatación más rápida y superior a otras con una dosis más baja y, por tanto, con menos efectos secundarios.

Corticoides: Los inhalados provocan menos efectos secundarios, pero es importante destacar los hongos en el interior de la boca, y la miopatía de las cuerdas vocales con alteración del tono de la voz. Ambos pueden ser paliados usando cámaras de inhalación y enjuagándose la boca después de cada inhalación.

Es muy importante el uso correcto de los aerosoles:

Agitar el envase y destapar.
Sujetarlo entre el índice y pulgar de la mano.
Ajustar los labios a la boquilla y espirar lenta y profundamente.
Inspirar lenta y profundamente y accionar el pulsador una vez iniciada la inspiración.
Retirar el envase y retener el aire durante 7-10 segundos.
Espirar el aire lentamente.
Esperar 30 segundos si debe hacerse otra inhalación.
Si no puede coordinar la pulsación del envase con la inspiración puede utilizar las cámaras espaciadoras, o la alternativa de la medicación en polvo seco.

Vacunas: Dado que algunas enfermedades comunes, relativamente leves en otros pacientes, pueden presentar graves riesgos para la salud en los pacientes con EPOC, suele recomendarse en estos pacientes una vacuna antigripal (administrada en octubre o noviembre antes del comienzo de la estación de la gripe) y una vacuna contra el neumococo (una inyección de una sola vez).

Antibióticos: Pueden ser necesarios para tratar una infección respiratoria aguda y, en algunos casos, para ayudar a prevenir una infección bacteriana. Sin embargo, la mayoría de las personas con EPOC no necesitan tomar antibióticos constantemente.

3. Prevenir o corregir las posibles complicaciones:

Supresión del tabaco: No fumar NUNCA. Evitar áreas cerradas donde están fumando otras personas.

Rehabilitación pulmonar: Con educación e instrucción sobre cuidados físicos respiratorios, apoyo psicosocial y programa de ejercicio supervisado. Son muy importantes los ejercicios de respiración para aumentar la fuerza y la resistencia de los músculos que controlan la inspiración y la espiración, así como ciertas técnicas para ayudar a despejar los pulmones de secreciones mucosas

Ejercicio:

Un programa de ejercicio moderado, siempre bajo supervisión médica, puede ayudar a los pacientes con EPOC a que lleven vidas más activas. La forma física no puede mejorar la función de los pulmones, pero puede aumentar la tolerancia de una persona al esfuerzo, al permitir al corazón y otros músculos utilizar el oxígeno disponible de forma más eficiente. A veces puede ser necesario algún medicamento broncodilatador antes de una sesión de ejercicio.

Nutrición e hidratación:

Los hábitos nutricionales adecuados desempeñan una función importante en la forma física y la resistencia a la infección.

Los pacientes con EPOC que experimentan disnea al comer, pueden tolerar mejor comidas más pequeñas y más frecuentes. Pueden estar indicados ciertos suplementos nutricionales si no se consiguen las necesidades nutricionales mínimas.

Es fundamental para todo paciente con EPOC permanecer bien hidratado, bebiendo al menos ocho vasos de agua u de otros líquidos al día, lo que ayudará a mantener una expectoración más fluida, y por lo tanto una tos más eficaz.

4. Y además:

Evitar el contacto con personas que sufren resfriados o gripe.
Al primer signo de una infección respiratoria, contactar con el médico.
Respirar siempre por la nariz, como manera de introducir en los pulmones aire más caliente. En pleno invierno, use una bufanda sobre la boca y la nariz.
En días de especial polución atmosférica, debido al ozono alto u otros contaminantes, permanezca dentro de casa con las ventanas cerradas.
Evite respirar polvo, gases del automóvil, pintura, aerosoles, etc.
Emplee un humidificador si el aire en su hogar es muy seco. 

REHABILITACION RESPIRATORIA

Las distintas partes de un programa de rehabilitación pulmonar incluyen:

Ejercicio para aumentar su resistencia, fuerza y flexibilidad. Usted puede caminar o hacer ejercicio en una bicicleta estacionaria o en una silla. Le enseñarán a hacer estiramientos antes y después del ejercicio. También puede usar pesas para fortalecer los músculos. También es posible que midan su pulso, frecuencia cardíaca y niveles de oxígeno durante el ejercicio.

Educación, incluyendo el funcionamiento de los pulmones y la manera en que su trastorno pulmonar afecta a su respiración.

Educación sobre medicamentos y equipos médicos, por ejemplo, cuándo debe tomar los medicamentos y cómo debe usar el oxígeno (si se lo han indicado).

Técnicas de respiración para enseñarle a controlar la falta de aliento. Entre estas técnicas se encuentra la respiración diafragmática y con los labios fruncidos.

Al concluir el programa de rehabilitación respiratoria se sorprenderá al descubrir cuánto puede lograr ya que la rehabilitación pulmonar le ayudará a:

Hacer actividades disfrutando de la vida.

Aumentar su fortaleza física, su resistencia y su independencia.

Hacer sus actividades diarias, como las tareas domésticas, con menos falta de aliento.

Entender sus síntomas y la función de sus medicamentos. Esto puede significar menos visitas a la sala de emergencias y menos tiempo en el hospital.

Relajarse y evitar el pánico cuando sienta falta de aliento.

Dejar de fumar. Incluso ahora, éste es el cambio más importante que puede hacer para mejorar su salud.

Obtener respuestas a las preguntas que tenga sobre su salud.

Establecer y cumplir objetivos realistas.