En el esqueleto se encuentra depositado el 99% del calcio del cuerpo, por lo que se puede considerar un "banco de calcio", de donde el organismo saca y deposita calcio según sus necesidades, en un proceso exquisitamente regulado y que mantiene constantemente una suficiente concentración de calcio en la sangre.

En el esqueleto se encuentra depositado el 99% del calcio del cuerpo, por lo que se puede considerar un "banco de calcio", de donde el organismo saca y deposita calcio según sus necesidades, en un proceso exquisitamente regulado y que mantiene constantemente una suficiente concentración de calcio en la sangre.

El hueso normal está repleto de calcio y tiene una fuerza y resistencia mayor que el cemento armado de la mejor calidad. Pero, a la vez, por su estructura es tan ligero que nos permite movilizarnos con agilidad. 

¿QUÉ ES LA OSTEOPOROSIS?

Es una enfermedad del metabolismo óseo caracterizada por una masa ósea baja y el deterioro de la estructura interna del hueso que lo hace frágil y "poroso".

El hueso osteoporótico es más débil que el normal y tiene mas probabilidades de sufrir fracturas con pequeños golpes o con movimientos bruscos, al agacharse, bajar de un coche o levantar un pequeño objeto …, o puede llegar a no soportar el propio peso del cuerpo.

Las fracturas pueden ocurrir en cualquier hueso, aunque son más comunes en las muñecas, las caderas y la columna. En algunos países, se ha establecido que un 75% de las fracturas que sufren personas mayores de 45 años se deben a osteoporosis, porcentaje que sube al aumentar la edad. 

¿CÓMO SE MANIFIESTA?

La osteoporosis puede no dar ningún síntoma ni presentar ningún signo. Sólo cuando ocurren fracturas se hace evidente la enfermedad. Es entonces cuando aparece el dolor, la deformación, la disminución de la estatura con el encorvamiento de la espalda por fracturas vertebrales (la "joroba").

Estas fracturas pueden llevar a la invalidez o a limitar la movilización, lo que representa un potencial peligro de muerte para el enfermo, por las complicaciones de la inmovilización.

¿CÓMO SE PRODUCE?

Aclaremos primero algunos errores: 

No es cierto que la osteoporosis es una consecuencia "normal" de envejecer.
No es cierto que todos los que tienen osteoporosis sufrirán fracturas.
No es cierto que la descalcificación de los huesos sea un proceso que no se pueda detener.
La osteoporosis no es una enfermedad propia de las mujeres menopáusicas.

El tejido óseo no es un tejido estático invariable sino un tejido vivo y continuamente cambiante a lo largo de la vida. La cantidad máxima de tejido óseo que alcanza una persona se consigue aproximadamente a los 30 años tanto en el hombre como en la mujer y está influido por factores genéticos y ambientales (la nutrición y el ejercicio adecuados). Después de los 30 años la masa ósea se va reduciendo gradualmente. En las mujeres hay una fase acelerada de pérdida de hueso debida a la disminución de los niveles de estrógenos, que comienza varios años antes de la aparición de la menopausia y continúa aproximadamente durante cinco años. Después de esta fase, la pérdida de hueso continúa en un descenso lento a lo largo de toda la vida que le queda a la mujer.

Esto significa que la prevención de la osteoporosis comienza en la niñez, sigue en la adolescencia y debe seguir durante toda la vida adulta…, y continuar en la tercera edad.

¿SE CONOCEN FACTORES DE RIESGO? 

Hay factores que no podemos modificar y que aumentan la probabilidad de que los huesos se descalcifiquen:

La edad.
Familiares cercanos con osteoporosis.
Sexo femenino.
Menopausia temprana.
Enfermedades o medicamentos que disminuyen la masa ósea (hipertiroidismo, hiperparatiroidismo, mieloma múltiple, leucemia, enfermedades del hígado, anemias crónicas, insuficiencia renal, glucocorticoides, antiácidos, laxantes, diuréticos, etc.)
Menopausia por retirada quirúrgica de los ovarios.

Otros factores si se pueden modificar porque dependen de las costumbres el estilo de vida:

Vida sedentaria (el ejercicio es muy importante para los huesos)
Inactividad prolongada (por enfermedad, cirugía o invalidez)
Baja ingesta de calcio a lo largo de la vida.
Tabaquismo.
Abuso del alcohol.
Abuso del café y bebidas gaseosas
Deficiencia de vitamina D (poca exposición al sol)
Delgadez extrema (las anoréxicas y las bulímicas)

¿LA OSTEOPOROSIS SE PUEDE PREVENIR?

PRIMERO: Desarrollar un esqueleto fuerte consiguiendo la mayor cantidad de tejido óseo que podamos antes de los 30 años, todo ello sabiendo que despues de esta edad tendremos que considerar una mayor ingesta de calcio y un suficiente aporte de Vitamina D 

Dieta: equilibrada, sin exceso de proteínas, sin exceso de sal, sin cafeína y, como no, rica en Calcio

CALCIO: Las necesidades de calcio diarias son, en condiciones normales, 1000 mg. diarios para sujetos menores de 55 años y 1500mg. diarios para los mayores de 55 años. Una dieta normal aporta unos 300-500 mg. diarios por lo que el calcio de la dieta no proporciona protección suficiente contra las fracturas de cadera o muñeca en las personas de riesgo, por lo que podría ser necesario  un suplemento farmacológico o aumentar la ingesta de alimentos con alto contenido en calcio. El calcio lo encontramos principalmente en los productos lácteos (1 litro de leche equivale a 1 g. de calcio; y un vaso a dos yogures), los quesos (con mucha variación de contenido cálcico de unos tipos a otros y mucha grasa), y el pescado.
Alimentos con gran cantidad de Calcio

Gramos por ración
Calcio (mg)

Leche entera
250
290

Leche descremada
250
300

Crema de leche
250
285

Yogur natural bajo en grasa
250
415

Yogur con frutas bajo en grasas
250
315

Yogur helado
250
200

Queso bajo en grasa
250
154

Queso americano
30
174

Queso cheddar
30
204

Queso suizo
30
272

Helado con leche
250
176

Sardinas (con espina)
95
372

Salmón
95
180

Gambas
250
147

Brecol (cocinado)
250
136

Nabos verdes (cocinados)
250
267

VITAMINA D: es fundamental para la formación del hueso y en el anciano está disminuida por su menor ingesta, su menor exposición a la luz solar y la menor capacidad síntesis en la piel.
No ingesta de tóxicos: Tabaco, Alcohol.
Ejercicio: mejor un ejercicio que implique sobrecarga mecánica (caminar a paso rápido 30 minutos, correr, baile, la natación no). Es imprescindible ya que enlentece el ritmo de pérdida ósea, mejora la fuerza muscular, mantiene la agilidad y la estabilidad corporal, disminuye el dolor crónico y el riesgo de caídas y de fracturas.

SEGUNDO: un diagnóstico y tratamiento precoz, con técnicas diagnósticas de despistaje en personas con factores de riesgo y para ello la medición de la densidad de masa ósea es el mejor predictor del riesgo de fractura por lo que es fundamental aplicar este tipo de técnica en pacientes de riesgo como son:

Mujer deficiente de estrógenos con riesgo clínico de osteoporosis.
Persona con alteraciones vertebrales.
Persona que reciba un tratamiento prolongado con corticoides (más de 3 meses).
Persona con paratiroidismo primario.
Persona que esté siendo estudiada para valorar la respuesta o eficacia de un tratamiento farmacológico para la osteoporosis.

¿LA OSTEOPOROSIS SE PUEDE TRATAR? 

Se puede tratar una vez que ha aparecido con varios fármacos, pero sin olvidar nunca todas las medidas generales de prevención que hemos comentado (dieta, calcio, ejercicio).

Calcitonina: Podemos pincharla o inhalarla por la nariz, con los mismos beneficios y siempre con un suplemento de calcio. Tiene además efecto analgésico.

Bifosfonatos: con cuidado por sus efectos secundarios (úlceras esofágicas, esofagitis, dispepsia, dolor abdominal, diarrea y estreñimiento).

Moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (MSRE): Son un nuevo grupo farmacológico, una alternativa para las mujeres que no aceptan o tienen contraindicaciones para usar estrógenos. Los efectos secundarios son leves, siendo los sofocos la experiencia adversa más comentada. Cuidado con el riesgo de trombosis venosas.