Washington, (EFE).- Más de 100 millones de personas padecerán la enfermedad de Alzheimer en todo el mundo en el 2050, frente a los alrededor de 26 millones de la actualidad, según un nuevo informe divulgado hoy en una conferencia sobre este trastorno. El estudio, dirigido por el investigador de la Universidad Johns Hopkins Ron Brookmeyer y dado a conocer en Washington, señala que al ritmo actual una de cada 85 personas en el mundo padecerán la dolencia dentro de cuatro décadas. Más del 40 por ciento de esos casos estarán en una fase avanzada, lo que hará que los enfermos necesiten una gran atención.

El Alzheimer es la manifestación más común de la demencia y se caracteriza por la pérdida progresiva de memoria y otras facultades mentales, lo que, en última instancia, provoca la muerte. Brookmeyer señaló, en un comunicado, que se avecina "una epidemia global de Alzheimer" y destacó que "incluso avances modestos en la prevención o el aplazamiento en la progresión del mal pueden tener un gigantesco impacto sobre la salud pública global". El informe señala, en ese sentido, que detener la aparición de la enfermedad en un año reduciría los casos de Alzheimer en 12 millones para el 2050 y que recortar su comienzo como su progresión en dos años rebajaría el número de afectados en 18 millones. El estudio destaca que 16 millones de esos casos serían en estado avanzado, que son los que requieren cuidados intensivos. De ahí que los investigadores que se dan cita este fin de semana en la segunda Conferencia Internacional sobre la Prevención de la Demencia hagan hincapié en la necesidad de invertir en el desarrollo de fármacos para hacer frente a su tratamiento. "El número de personas afectadas por el Alzheimer está aumentando a una tasa alarmantemente alta, y los crecientes costes (…) tendrán un efecto devastador sobre las economías globales, los sistemas de salud y las familias", señaló William Thies, vicepresidente de la Asociación de Alzheimer de EEUU. Thies invitó a convertir el Alzheimer en EEUU "una prioridad nacional, antes de que sea demasiado tarde" y señaló que "la ausencia de fármacos efectivos para alterar el curso de la enfermedad sumado al envejecimiento de la población convierte al Alzheimer en la crisis sanitaria del siglo XXI". Precisó, de todos modos, que existen motivos para la esperanza, al recordar que hay varios medicamentos en fase clínica avanzada que prometen "frenar o detener por completo el avance del mal". "Eso, combinado con las mejoras en los sistemas de diagnóstico, tiene el potencial de cambiar el panorama del Alzheimer", insistió Thies, quien dijo que, para que esa promesa se haga realidad es necesaria una mayor financiación. Las proyecciones dadas a conocer hoy señalan que el mayor repunte en la incidencia de la enfermedad se registrará en Asia, un continente muy poblado, en donde se dan ya casi la mitad de todos los casos, un total de 12,6 millones. Se espera que para el 2050 haya 62,8 millones de asiáticos con Alzheimer, del total de 106 millones estimados a escala global. En Europa la cifra llegará hasta los 16,5 millones, frente a los algo más de siete millones actuales. En Latinoamérica y el Caribe el número pasará de los dos millones a los 10,8; en África, de los 1,3 millones a los 6,3, y en Oceanía, de los 200.000 hasta los 800.000. La devastadora enfermedad debe su nombre al doctor alemán Alois Alzheimer, quien la identificó en noviembre de 1906. Cien años después, todavía hay un gran desconocimiento sobre ellas y no existe curación. La acumulación excesiva en el cerebro de proteínas beta (en forma de placas beta-amiloide) y tau (en forma de nudos tau) representa la manifestación física del Alzheimer. Esa acumulación hace que la conexión entre las células se pierda y que muchas de ellas mueran. EFE