Madrid, (EFE).- Un 6 por ciento de los trabajadores aparentemente sanos y con una media de edad de 36 años se encuentra en situación de "alto riesgo cardiovascular", según un estudio presentado hoy en una convención internacional sobre Cardiología Laboral, en la que participaron más de doscientos expertos. Así se desprende de un estudio realizado entre 600.000 empleados por la mutua de trabajo y enfermedades de la Seguridad Social Ibermutuamur, que organizó este foro. En el informe se señala que el 85 por ciento de los pacientes que han sufrido un infarto y que se someten a rehabilitación cardiaca, logran la reinserción socio-laboral "sin ningún tipo de secuelas".

El doctor Javier Román, coordinador de las jornadas, afirmó que el porcentaje de "incapacidad permanente" es muy elevado entre aquellas personas que han sufrido un paro cardíaco y no hacen rehabilitación. "En España sólo el 20 por ciento de los trabajadores tienen esta posibilidad, mientras que en Estados Unidos o Escandinavia este porcentaje se eleva al 80 por ciento", comentó. El experto abundó en que las revisiones anuales que se hacen en el centro de trabajo son la "oportunidad perfecta" para llevar a cabo una prevención de la enfermedad entre la población, sobre todo en edades en las que no se suele acudir al médico por no tener problemas de salud aparentes. En estas pruebas se consigue realizar una valoración global de todos los factores que pueden conducir a una fallecimiento por accidente cardiovascular, mediante una "ecuación de riesgo" que tenga en cuenta factores como el tabaquismo, la falta de ejercicio, la hipercolesterolemia y la hipertensión, entre otros. A pesar de que la detección precoz de los factores de riesgo es el elemento clave para detener la "epidemia mundial que encabeza la lista de causas de muerte en todo el mundo", según la OMS, Román destacó que la población frecuenta muy poco los servicios públicos o privados de salud con este fin. Los doctores asistentes a la reunión incidieron en que los centros de trabajo deberían promover la práctica de deporte entre sus empleados, bien con la creación de gimnasios o aportando ayudas económicas para su realización. Román indicó que, según datos del Ministerio de Trabajo y del Instituto Nacional de Estadística (INE), las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad para el conjunto de la población española. Así, en 2005 se produjeron 126.862 fallecimientos por esta causa, lo que representa casi el 33 por ciento de las defunciones, y la misma fue responsable de 1.403 accidentes de trabajo, que ocasionaron 98.634 jornadas laborales perdidas.-EFE