MADRID, (EUROPA PRESS) Un estudio de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos) sugiere que en lo que se refiere a las mujeres tanto el diagnóstico como el tratamiento de la enfermedad cardiaca presenta deficiencias. El trabajo, que se publica en la revista ‘Heart’, se centra en cómo hombres y mujeres difieren en síntomas y tratamiento en ataques cardiacos y anginas de pecho.

Uno de los descubrimientos más importantes es que las mujeres son dos veces más propensas que los hombres a obtener resultados "normales" o "moderados" en un examen sobre los vasos sanguíneos cardiacos, con bloqueos que no superan más del 50 por ciento en ningún vaso sanguíneo. Esto a pesar de que otras de sus pruebas mostraban que estaban sufriendo un ataque cardiaco o una forma de dolor torácico conocida como angina inestable. El estudio se basa en datos de 25.755 hombres y mujeres de 14 países que tuvieron un ataque cardiaco o angina de pecho entre los años 1999 y 2006 y que se incluían en el Registro Global de Episodios Coronarios Agudos. Todos los pacientes pasaron por un angiograma, lo que permitió a los médicos observar obstrucciones en los vasos sanguíneos cardiacos, la principal causa de ataques cardiacos y otros dolores torácicos. La ausencia de bloqueos graves podría tener algo que ver con otras diferencias que los investigadores descubrieron sobre cómo eran tratadas las mujeres y lo bien que afrontaban la situación. En total, entre los pacientes con el mismo nivel de enfermedad arterial coronaria, las mujeres fueron menos propensas que los hombres a recibir fármacos llamados beta-bloqueadores, estatinas e inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Todos estos medicamentos son cruciales para evitar posteriores episodios cardiacos. Además, no importaba la gravedad de sus obstrucciones, las mujeres tenían menos posibilidades de pasar por una angioplastia o la implantación de un ‘stent’ para abrir sus vasos sanguíneos. A los seis meses de sufrir un ataque cardiaco o una angina, las mujeres con enfermedad arterial coronaria más avanzada eran más propensas que los hombres a haber fallecido o a sufrir otro ataque cardiaco, ictus o algún otro problema que necesitara su hospitalización. Los investigadores también descubrieron que los síntomas que las mujeres decían tener cuando llegaban al hospital eran a menudo diferentes de los de los hombres. Aunque el 94 por ciento de los hombres y el 92 por ciento de las mujeres decían sentir dolor torácico, las mujeres que no decían padecer este dolor eran más propensas a sentir síntomas "atípicos" como las nauseas y dolor de mandíbula. Estudios anteriores han descubierto diferencias en los síntomas que experimentan las mujeres durante un ataque cardiaco así como las pruebas y tratamientos que reciben durante o después de un ataque. La ausencia de obstrucciones graves en los angiogramas de muchas mujeres pacientes de ataque cardiaco ha conducido a los expertos a sospechar que las mujeres podrían tener bloqueos en vasos sanguíneos más pequeños que no pueden observarse en los angiogramas. Por otro lado, estos bloqueos podrían ser efímeros y desaparecer antes de que las imágenes los pudieran capturar. Los investigadores señalan que sea cual sea el caso, estas mujeres siguen teniendo problemas lo suficientemente graves para causarles un ataque cardiaco o una angina inestable y que tales problemas deben afrontarse a través de un tratamiento preventivo.