MADRID, (EUROPA PRESS) La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alerta del "riesgo" que corre la salud al comprar medicamentos a través de Internet en España y recuerda que, además de "arriesgado", es ilegal y fomenta la automedicación y el consumo abusivo. Estas son algunas de las conclusiones del estudio sobre la venta de medicamentos que requieren receta en Internet, publicado en su revista el mes de diciembre.

Según señaló hoy la organización en un comunicado, el estudio tiene como objetivo averiguar qué se encuentra un consumidor que trata de adquirir medicamentos ‘on line’ y, por otra parte, comprobar si hay profesionales sanitarios supervisando las ventas de estas "farmacias virtuales". El estudio, que consistió en la compra de 14 medicamentos con receta entre los que se encontraban antidepresivos, tranquilizantes, adelgazantes, antiinflamatorios, anticonceptivos hormonales y fármacos para la disfunción eréctil, muestra que, pese a que en España no está permitida la venta de este tipo medicamentos, ninguna página pidió la receta y, en ningún caso, se advirtió que su venta esta prohibida en la UE. De la misma forma, pone de manifiesto la falta de información sobre su almacenaje o sus propiedades, llegando el pedido en muchas ocasiones sin sus cajas, sin prospecto o en idiomas extranjero. Asimismo, se observa que existe una desprotección de los datos personales y el incumplimiento de la Ley de Protección de Datos española, que exige garantías especiales cuando se trata de datos de carácter sanitario. Por otra parte, el estudio muestra que no existen controles médicos ni farmacéuticos, aunque en la mayoría de los casos es necesario rellenar un cuestionario sobre el estado de salud previo a la compra. Y, aunque se exprese que se tienen problemas de salud incompatibles con el medicamento que se adquiere, la responsabilidad es del cliente y, para asegurarse este extremo, le hacen firmar una cláusula inválida de exención de responsabilidades. Además, se observó que existe no hay seguridad a la hora de realizar el pago con tarjeta de crédito; dificultad para seguir la situación del pedido; retrasos e incluso no entregas del pedido; y los precios suelen ser más elevados que en las farmacias habituales. Ante los problemas que puede generar esta práctica en la salud pública, la OCU ha trasladado las conclusiones de este informe a la Agencia Española del Medicamento y se ha puesto en contacto con la Comisión Europea en el marco de un procedimiento de consulta sobre el futuro mercado interior de los medicamentos. Y en este sentido, reivindica la necesidad de ampliar los controles por parte de las administraciones sanitarias, estatales, autonómicas y comunitarias, "no sólo para controlar la venta de medicamentos falsos, sino requisando de oficio aquellos comprados y vendidos ilícitamente". Y una mayor vigilancia de la publicidad ilegal en Internet y de la información y ofertas que reciben los consumidores.