MADRID (EUROPA PRESS) Los síntomas físicos dolorosos aparecen en el 59 por ciento de los casos de ansiedad, un porcentaje que aumenta hasta el 78 por ciento cuando el trastorno aparece asociado a depresión, y disminuye hasta el 28 por ciento cuando se trata de pacientes que no padecen ninguna de las dos patologías psiquiátricas, según datos de un estudio español presentado hoy en Washington DC en el 161 Congreso de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), informó hoy en un comunicado Lilly.

Los expertos destacan que sólo el 17 por ciento de los casos de ansiedad y el 35 por ciento del grupo de estudio con ansiedad y depresión recibían un tratamiento farmacológico antidepresivo, que es la opción terapéutica adecuada, por lo que subrayan que en la actualidad puede existir infradiagnóstico e infratratamiento en el abordaje de la ansiedad generalizada en Atención Primaria. En este sentido, el doctor José Arbesu, del Centro de Salud de la Eria de Oviedo y uno de los participantes en el trabajo, señaló que "el resultado más novedoso del estudio es la importante asociación demostrada entre los síntomas físicos dolorosos y el trastorno de ansiedad generalizada, lo que contribuirá a mejorar el diagnóstico y manejo de esta patología psiquiátrica". Además, afirmó que esta patología psiquiátrica es una de las más frecuentes y supone entre el 10 y el 15 por ciento del total de las consultas de Atención Primaria. Por su parte, el doctor ngel Luis Montejo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, apuntó que aunque se ha mejorado en el manejo de antidepresivos en Atención Primaria, su uso en el tratamiento de la ansiedad generalizada es todavía inferior a lo esperado y las benzodiacepinas, un tipo de ansiolítico que no es útil para remitir el dolor, siguen siendo el tratamiento más frecuente. "Los pacientes con trastorno de ansiedad generalizada podrían tener una amplificación de las sensaciones o percepciones dolorosas, se trata de un problema del sistema nervioso y la terapia más adecuada para tratarlo es mediante antidepresivos, que son los fármacos indicados para actuar sobre los neurotransmisores responsables de la alteración en la percepción del dolor", afirmó el doctor Montejo. En el estudio En el estudio, además, han participado otros profesionales sanitarios españoles como el doctor Fernando Caballero, del Departamento de Investigación de Atención Primaria del rea 6 del Servicio Madrileño de Salud, y el doctor Luis Caballero, del Hospital Puerta de Hierro de Madrid.