MADRID, (EUROPA PRESS) El uso de la prueba del virus del papiloma humano (VPH) junto a la citología mejora "significativamente" la detección del riesgo de cáncer cervical, según explicó el doctor Puig Tintoré, profesor de Ginecología de la Universidad de Barcelona y ex presidente de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia (AEPCC), durante el curso ‘Prevención del cáncer cervical, nuevos esquemas de cribado’, organizado hoy en Madrid por Digene Diagnostics.

"La elevada sensibilidad de los test VPH, claramente superior a la citología, ha motivado que las sociedades científicas lo incluyan en sus programas de cribado. Además, la combinación de ambos test ha demostrado ser mejor que cualquiera de ellos por separado", señaló el profesor Tintoré, según informa en un comunicado la empresa organizadora del curso, que contó también con la participación del profesor Xavier Bosch, jefe del Servicio de Epidemiología y de Relaciones Internacionales del Institut Catalá d’Oncologia (ICO). El cáncer de cuello de útero o cervical ocasiona la muerte de 40 mujeres europeas cada día. El factor determinante en su desarrollo es la infección por algunos tipos del virus de papiloma humano y en su detección avanza en la actualidad la investigación sobre nuevos métodos de cribado que permitan identificar los casos de riesgo y actuar precozmente para evitar el desarrollo del cáncer cervical. Todavía hoy, el método de cribado utilizado es la citología o test de Papanicolaou. Introducida hace más de 60 años, consiste en la observación al microscopio de una muestra de células cervicales para detectar si hay cambios anormales en ellas. El problema estriba en que, debido a la metodología usada, los resultados de la citología son susceptibles de errores humanos en su interpretación. Además, en muchos casos los cambios en las células cervicales no se detectan hasta que llegan a un nivel en que el riesgo es muy elevado. El profesor Tintoré considera que la citología presenta "una comprobada falta de sensibilidad, es un método subjetivo y con baja reproducibilidad lo que ha hecho que los programas de cribado se hayan basado en la reiteración frecuente de dicha prueba". TEST VPH, "SUPERIOR" A LA CITOLOGA. "La elevada sensibilidad de los test VPH en la detección de lesiones precancerosas del cérvix, claramente superior a la citología, ha motivado que las Sociedades Científicas lo incluyan tanto en los programas de cribado organizados (poblacionales) como en los oportunistas. Además la combinación de ambos test ha demostrado ser mejor que cualquiera de ellos por separado", recalcó. En Europa, cerca de 33.500 mujeres son diagnosticadas de cáncer cervical, que provoca 15.000 muertes al año. En España se diagnostican 2.000 nuevos casos al año y casi la mitad de las afectadas morirá por ello. De hecho, el cáncer de cuello de útero es el que presenta mayor tasa de mortalidad en mujeres entre 15 y 44 años de edad, después del cáncer de mama y de pulmón. En los últimos meses el debate abierto en torno a la vacuna del VPH ha situado en el primer plano informativo a la enfermedad, hasta el momento bastante desconocida. Ante el panorama de futuro que abre la utilización de dicha vacuna, los expertos reunidos han querido dejar claro que los métodos de cribado van a seguir siendo igual e incluso más necesarios. Según el jefe del Servicio de Epidemiología y Registro del Cáncer del Instituto Catalán de Oncología, "las vacunas disponibles hasta la fecha cubren aproximadamente entre un 70 y un 75% de los tipos virales implicados en cáncer de cuello uterino". "Para la prevención del 30% restante es preciso seguir con alguna forma de cribado", concluyó.