MADRID, (EUROPA PRESS) Las mujeres de entre 41 y 55 años que tienen un pH vaginal más elevado que la media fisiológica para su edad presentan sintomatología vulvo-vaginal, según el estudio Epheso, desarrollado en colaboración con el grupo farmacéutico internacional Rottapharm, llevado a cabo por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), y aprobado por un Comité de Investigación Clínica.

Las alteraciones del pH pueden ser indicativas de diferentes problemas o infecciones vaginales. Además, cuando el pH es elevado se suelen producir molestias vaginales como sequedad, irritación, quemazón, dispareunia, prurito o disuria, problemas que pueden desembocar en apatía sexual por incomodidad o dolor, así como repercutir en la salud vaginal de la mujer. Por otra parte, el estudio confirma que, en función de la ausencia o presencia de estrógenos, varía el patrón fisiológico del pH vaginal en la vida de la mujer. Asimismo, demuestra que el ndice de Masa Corporal (IMC) no influye en los valores de pH y sí lo hace mantener una vida activa, ya que las mujeres con vida laboral fuera del hogar y alguna actividad física mantienen un pH más equilibrado. El estudio Epheso, el más amplio realizado hasta el momento sobre pH vaginal, contó con la participación de más de 2.100 mujeres de diferentes grupos de edad de toda España.